“Era un joven de familia que dejó cuatro hijos huérfanos”: hermana de Deivy clama justicia
Selineth Abreu Quezada, hermana de Deivy Carlos, quien fue brutalmente asesinado a puñaladas por una turba de motoristas, pidió que se haga justicia y que se aplique todo el peso de la ley a los responsables del crimen.
"Queremos justicia. David era un joven de familia, un padre que dejó a cuatro hijos huérfanos", expresó entre lágrimas Selineth.
El asesinato de Deivy Carlos ocurrió tras una persecución por parte de varios motoristas, quienes lo atacaron con un arma blanca hasta acabar con su vida. La víctima intentó refugiarse en el parqueo del Palacio de Justicia de Santiago, pero no logró escapar de la turba.
Este hecho escalofriante ha dejado a su familia devastada, especialmente a Selineth, quien denunció la falta de acción de las autoridades.
Aplazamiento de la audiencia.
El juez de la Oficina de Atención Permanente de Santiago, Rafael De Azis Burgos, aplazó para el próximo lunes la solicitud de medida de coerción contra siete motoristas implicados en el asesinato de Deivy Carlos.
Estos sujetos están acusados de asesinar a Deivy Carlos luego de perseguirlo hasta el estacionamiento del Palacio de Justicia de Santiago, donde la víctima intentó pedir ayuda sin éxito.
Selineth Abreu hizo un llamado enérgico a la justicia, pidiendo que los responsables del asesinato de su hermano enfrenten las consecuencias legales. Destacó que su hermano era la columna vertebral de la familia tras la muerte de su padre.
"Su muerte fue tan injusta y tan cruel. Él solo pedía auxilio y nadie lo ayudó", lamentó Selineth, quien también subrayó que su hermano, mientras estaba siendo atacado, buscó ayuda en la policía, pero no recibió respuesta.
La vida de Deivy Carlos
Deivy Carlos era un hombre trabajador y digno, quien se dedicaba a la limpieza de su comunidad, un trabajo pesado y mal pagado.
"Todo el mundo sabe que el trabajo de ornato es uno de los más duros y menos pagados", comentó Selineth, quien destacó que su hermano dejó cuatro hijos huérfanos, entre ellos un menor que aún no sabe cómo decirle que su padre está muerto.
“Vamos a tener que buscar ayuda psicológica para los niños”, agregó, aclarando que no sabía de ninguna deuda que pudiera haber motivado el crimen. "Si existió una deuda, no es motivo suficiente para quitarle la vida a mi hermano", expresó Selineth.
Fe y tranquilidad
Selineth también reveló que su hermano fue pastor durante dos años en Azua, lo que le dio un profundo conocimiento de la fe.
"En sus últimos momentos, mi hermano entregó su alma a Dios. Aunque no encontró auxilio en la policía ni en las personas que lo rodeaban, él pudo acudir a su padre celestial y se fue en paz", afirmó Selineth.
Solicitud de prisión preventiva
El Ministerio Público ha solicitado prisión preventiva para los siete imputados: Adony Antonio Ureña Ventura, Andrés Monclú González, Carlos Andrés Roa Morán, Miguel García Balbuena, Joanfry Joel Núñez, Juan Carlos Soto Ortiz y Kevin Francisco Metz Cruz.
Estos individuos están imputados de asociarse para perseguir y asesinar a Deivy Carlos Abreu Quezada, un conductor de camión de recogida de desechos. Deivy Carlos falleció mientras recibía atención médica en el Hospital del Seguro Social Presidente Estrella Ureña.
El juez Rafael De Azis Burgos tomó la decisión de aplazar la audiencia para dar tiempo a algunos abogados de los imputados que aún no han recibido el expediente y para que puedan estudiar los elementos del caso y preparar sus defensas.
El prófugo y los cargos
Jhovanny de Jesús Metz Cruz, dueño de la empresa Inversiones Metz, es el principal prófugo en este caso. Se le imputa de haber iniciado la persecución tras un incidente menor en el que la motocicleta de Jhovanny rozó el camión de Deivy Carlos. Este altercado desencadenó la persecución y la posterior agresión por parte de Jhovanny y otros motoristas.
El Ministerio Público imputa a los motoristas los cargos de asesinato, asociación de malhechores y violación de la ley de armas.
Además, el órgano acusador cuenta con 50 elementos de prueba, incluidos testimonios, documentos y el arma utilizada para cometer el crimen, un cuchillo que pertenecía al prófugo Jhovanny de Jesús Metz Cruz, quien también utilizó su motocicleta para perseguir a la víctima.
