BOGOTA, Colombia.- El Comité Internacional de la Cruz Roja confirmó el martes que la organización guerrillera Ejército de Liberación Nacional le entregó a 11 trabajadores que había secuestrado la semana pasada.
Los obreros fueron recibidos por una comisión del CICR y de la Defensoría del Pueblo en una zona rural del departamento de Arauca, en la frontera con Venezuela.
Aunque inicialmente el gobierno había dicho que los plagiados eran nueve, en la jornada el CICR precisó que eran 11.
Los obreros "fueron entregados por miembros del Frente Domingo Laín del Ejército de Liberación Nacional (ELN) a un equipo del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), a representantes de la Iglesia y la Defensoría del Pueblo", añadió el Comité en un comunicado divulgado por internet.
"Esta operación la realizamos por solicitud directa del grupo armado y petición de las familias" de los retenidos, dijo Michael Kramer, jefe adjunto de la delegación del CICR en Colombia.
"Queremos reiterar nuestra disposición para continuar prestando nuestros buenos oficios para la liberación de otras personas en poder de grupos armados" ilegales, añadió Kramer citado en el comunicado.
El pasado 28 de febrero, un autobús con trabajadores de la firma colombiana Consorcio Casanare Avanzada –que participa con otras compañías en la construcción de un oleoducto llamado Bicentenario– no llegó a un campamento ubicado cerca del municipio de Tame, departamento de Arauca, a 390 kilómetros al noreste de Bogotá.
Poco después de la retención, las autoridades militares y del Ministerio de Defensa informaron del posible plagio a manos de rebeldes. Hasta ahora ni el Comité ni el gobierno han informado las probables razones del secuestro.
El CICR dijo que trasladaba a los obreros desde la zona rural donde le fueron entregados por el ELN, en una ubicación que mantiene en reserva, hasta Tame para que allí se encontraran con sus parientes.
El oleoducto Bicentenario, de más 100 kilómetros, se está construyendo entre las poblaciones de Monterrey, en el departamento de Casanare y a 135 kilómetros al noreste de Bogotá, y Banadía, en el departamento de Arauca y a 360 kilómetros al noreste de la capital colombiana.
La zona de Tame ha sido tradicionalmente una región de influencia de las guerrillas del ELN, con al menos unos 3.000 miembros, y que se financia tanto de los secuestros a cambio de recompensas como de la extorsión y el narcotráfico.
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