Grecia, entre la espada y la pared, amenazada de "default" por el FMI
ATENAS, Grecia.-Grecia acude el lunes a una crucial cita con sus acreedores, en la que puede jugarse su futura supervivencia financiera, tras recibir la advertencia del FMI de una posible suspensión de pagos en caso de retrasos en su programa de ajuste y privatizaciones.
La dura amenaza fue lanzada el lunes por el representante permanente del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Grecia, Bob Traa.
"Medidas adicionales serán necesarias para reducir el déficit fiscal" griego, sentenció Traa, durante una conferencia económica cerca de Atenas.
"Las privatizaciones ya llevan retraso respecto al programa" exigido a Grecia a cambio de multimillonarios préstamos, y Traa advirtió que "si se espera más (…) el país puede encaminarse a una suspensión de pagos" de su enorme deuda.
El amplio programa de privatizaciones griego suma 50.000 millones de euros de aquí a 2015, de los que 5.000 millones antes del fin de este año.
Según el representante del FMI, las privatizaciones no solamente suponen un cambio de gestión del sector público al privado, sino también aportan capitales y conocimientos para "irrigar" al país cuyo "electrocardiograma se parece al de un hombre muerto".
En este contexto, el ministro griego de Finanzas, Evangelos Venizelos, se somete este lunes al veredicto de los acreedores de su país que siguen reclamando más medidas de austeridad en medio del nerviosismo de los mercados preocupados por la estabilidad de la zona euro.
El lunes por la tarde, todas las bolsas europeas operaban en rojo, con pérdidas superiores al 2% o, en algunos casos, al 3%.
Vénizélos pasará un "examen" ante la troika acreedora –la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI — en una teleconferencia prevista a mediodía local, pero retrasada hasta después del cierre de los mercados financieros europeos.
EL objetivo del ministro griego es obtener de la 'troika' un nuevo tramo de 8.000 millones de euros — parte del primer préstamo internacional de 100.000 millones de euros concedido a Atenas en mayo de 2010 –, que son vitales para el país antes de fines de octubre.
Por ello, toda esta semana va a ser "muy difícil para Grecia, para la zona euro y para mí, personalmente", admitió el ministro griego.
"Debemos adoptar ahora decisiones de carácter histórico, y si no lo hacemos nos veremos obligados a tomarlas próximamente en condiciones incontrolables y dolorosas", dramatizó, aludiendo al riesgo de suspensión de pagos del país.
Los medios de prensa griegos apuestan por un nuevo ajuste del orden de 4.000 millones de euros para 2011 y 2012. Las jubilaciones y los empleos en los sectores paraestatales serían los más afectados.
El ministro Venizelos, aunque dispuesto a esa nueva vuelta de tuerca en su país, dijo sin embargo que Grecia no debe convertirse en el "chivo expiatorio" ante la "falta de eficacia en la gestión de la crisis de la deuda" en la zona euro.
Pero, Bruselas hace oídos sordos a las quejas griegas: "No pedimos más que lo que fue acordado en el marco del programa para Grecia, no hay más medidas de austeridad sobre la mesa, lo que está sobre la mesa es el pleno respeto de las metas fijadas", declaró este lunes el portavoz de Asuntos Económicos de la Comisión Europea, Amadeu Altafaj.
Los jefes de misión de la troika ya habían suspendido a principios de este mes una misión de auditoría del plan griego de ajuste, debido — según ellos — a la falta de progresos, por lo que Atenas no ha recibido desde entonces suma alguna de ese préstamo.
En este contexto, la recesión sigue hundiendo a la economía griega, que sólo recuperaría un crecimiento positivo en 2013, según Traa. En 2011, el PIB caerá 5,5%, y en 2012, retrocederá 2,5%.