El presidente de Bolivia, Evo Morales, cobra menos de cuatro dólares por hora trabajada, menos de lo que percibe como ingreso un albañil o un taxista en su país, afirmó el vicepresidente boliviano Álvaro García Linera.
García Linera se refirió al tema para defender que no hay nadie más austero en el país que Morales, en medio de una polémica sobre un decreto que permitía pagar viáticos o dietas a sus hijos.