París.- Las autoridades francesas ofrecieron este domingo un primer balance sobre las víctimas asociadas con el extremo calor en el país y registraron 1.000 muertes más que lo habitual desde el pasado miércoles, coincidiendo con la mitad de la ola de calor.
"Desde 24 de junio, se han observado alrededor de 1.000 muertes adicionales -cifras no consolidadas- en comparación con los fallecimientos registrados en los meses anteriores", anunció Santé publique France.
Este organismo del Ministerio de Sanidad señaló que el fenómeno afecta principalmente a los mayores de 65 años (un 85 % de los casos), al tiempo que apuntó a un aumento del 40 % solo en los fallecimientos a domicilio.
Las autoridades meteorológicas francesas activaron este jueves avisos por tormentas severas y ampliaron la alerta roja por calor en 72 de su centenar de departamentos, con catorce nuevos del este y noreste del país, que vivió ayer la temperatura media récord mas alta jamás registrada, con 30 °C.
La nueva alerta roja entrará en vigor a las 12:00 horas en Ardenas, Marne, Mosa, Alto Marne, Meurthe y Mosela, Mosela, Vosgos, Alto Rin, Bajo Rin, Alto Saona, Territorio de Belfort, Jura, Doubs y Loira.
Al mismo tiempo, once departamentos del oeste y suroeste rebajarán su nivel de vigilancia de rojo a naranja a partir de las 22:00 horas, mientras que tres (Var, Bouches-du-Rhône y Vaucluse) han pasado a alerta amarilla desde las 06:00 horas, tras una ligera mejoría de las condiciones en la fachada mediterránea.
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