Martes, 22 de octubre, 2019 | 1:48 pm

Fortificaciones y murallas Defensas levantadas para proteger a Santo Domingo

Destacada. La Puerta de San Diego, la principal de la ciudad, fue construida en el siglo XVI. Circuito. La cadena de defensa fue completada luego de levantado el fuerte de San Jerónimo.

Las murallas se construyeron como defensa contra las invasiones piratas .
Las murallas se construyeron como defensa contra las invasiones piratas .


Las fortificaciones de la ciudad de Santo Domingo se desarrollaron en varias etapas, empezando por la construcción de la Fortaleza de Santo Domingo, la que se comenzó a levantar en 1503. El alarife de la Torre del Homenaje fue Juan de Rabe.

La segunda etapa comenzó en 1543 y se extendió por doscientos años. El maestro Rodrigo de Liendo había empezado, en ese mismo año, las obras de amurallamiento de la ciudad. Más adelante el maestro de las obras de la catedral, Luis de Moya, recibió el encargo de intervenir en las defensas de la fortaleza, ante las amenazas de los piratas franceses, protegidos por Francisco I, con quien repartían el botín, dedicados a asaltar los navíos hispanos cargados de oro.

La fortificación efectiva de la entrada del río se prolongó por un siglo.

Vista de la Puerta de San Diego, desde su cara interior.

Vista de la Puerta de San Diego, desde su cara interior.

Entrada a la ciudad

La Puerta de San Diego, la principal de la ciudad, fue construida en el siglo XVl.
A finales de ese siglo ya estaban construidas la Puerta de la Misericordia, la primera Puerta del Conde, llamada entonces Puerta Cerrada y la Puerta de Lemba al oeste.

En 1564 se completó el lienzo de la muralla desde la Fortaleza al mar. En 1548 se construyó una fortaleza a la altura del colegio de Gorgón.

Juan Bautista Antonelli llegó a Santo Domingo en 1614, con el encargo del Consejo de Indias para hacer en la ciudad , una trinchera de tapias gruesas con baluartes, y en la boca del puerto un castillo con una plataforma baja.

Antonelli confeccionó un modelo de barro y trazó un proyecto de las fortificaciones de la ciudad y puerto.

Después del ataque de los piratas ingleses Penn y Venables, en 1655, los que desembarcaron por Haina y avanzaron hacia Santo Domingo y fueron detenidos antes de que penetraran en la ciudad.

Dicen las crónicas que, estando acampados esa noche, víspera de su planeada invasión a la ciudad, fueron sorprendidos por el rumor de multitud de pasos; atemorizados, emprendieron una atropellada huida, sin percatarse que el ruido era provocado por una multitud de cangrejos de camino al mar.

El Conde de Peñalba emprendió otras obras de fortificación. Se levantó la plataforma cerca de la Fortaleza para defender la entrada del río.

En 1673 llegó a la ciudad Juan Bautista Ruggero, experto ingeniero militar italiano, quien efectúo un nuevo proyecto de fortificaciones. Su ayudante, el maestro Marcos de Cáceres, empezó las obras construyendo el baluarte de la Concepción.

A finales del siglo XVll se levantaron las fortificaciones en el lado norte de la ciudad, con sus fuertes de La Caridad, San Lázaro, San Miguel, San Francisco, San Antón y Santa Bárbara.

También se levantaron los batiportes y las defensas costeras emplazadas en los peñascos de la marina. Estas defensas se cerraron un siglo después.

Fuertes y fortines

A lo largo de la ría del Ozama se construyeron una serie de fuertes y fortines, por considerarse la parte más peligrosa y vulnerable, partiendo de las baterías del fuerte de Santiago, además de la plataforma de tiro de la Fortaleza.

También una batería en el fuerte El Invencible, situado en el acantilado, en la parte posterior de las mansiones de Nicolás de Ovando y la familia Dávila.

Un camino de ronda comunicaba el conjunto de murallas y los distintos fuertes.

Junto a la Puerta de San Diego se levantó el fuerte de San Diego, en forma curva, en el extremo este, adelantándose hacia el río, casi suspendido sobre el mismo.

Para auxiliar en la defensa se contaba con las baterías colocadas en la parte amurallada del Alcázar de Colon. También se levantó una batería llamada del Ángulo en el extremo oriental del frente norte, que descendía al río directamente desde el baluarte de Santa Bárbara, en dirección sur.

Cadena de defensa

Las fortificaciones se concluyeron por el lado oeste con los fuertes de San Fernando, San Carlos, Santa Catalina. El fuerte de San Gil cerraba la muralla por el lado oeste, mirando al mar, más allá de la Puerta de la Misericordia.
Este fuerte, fue reconstruido en los años setenta del pasado siglo.

La cadena de defensa fue complementada con el fuerte de San Jerónimo, frente al mar, levantado como a media legua de distancia. Una explosión lo destruyó, pero aun se pueden observar algunas ruinas en el farallón.

Tramo del Malecón

El fuerte de Haina completó el trazado defensivo de la ciudad de Santo Domingo y sus alrededores en el flanco sur.
El fuerte de San José, que se puede contemplar hoy en día en el tramo del Malecón, llamado Paseo Presidente Billini, fue construido en el siglo XVIII. En ese entonces el mar llegaba hasta las escolleras, en donde se levantó la defensa militar.

La Concepción

— Reconstrucción
El baluarte de La Concepción, dominaba el ángulo noroeste, reconstruido también en los años 70, del siglo pasado, situado en línea recta, respecto a la Puerta del Conde, cerrando el cinturón de murallas.

*Por  MARÍA CRISTINA DE CARÍAS, CÉSAR IVÁN FERIS IGLESIAS Y CÉSAR LANGA FERREIRA