Festival de construcciones borra el área verde del Centro Olímpico
Santo Domingo.-Más de 30 edificaciones, desde su nacimiento a la fecha, han sido levantadas en el interior del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, otrora pulmón de la ciudad.
Edificios, anexos, galpones y hasta tarantines forman parte de la vorágine de block y cemento que prácticamente ha desaparecido el una vez conjunto de área verde de la obra, cuyo principal doliente fue el fallecido exministro de Deportes Juan Ulises García Saleta (Wiche).
Cero área verde
La situación es tan alarmante que ya no hay lugar donde sentarse a respirar aire puro o recrearse en el Centro Olímpico, ya que muchos atletas, incluyendo prospectos de béisbol, utilizan el poco espacio libre para ejercitarse.
Significa esto que es cosa del pasado el legítimo hábito ciudadano de acudir en familia a darse un baño de aire fresco en horas de la tarde y días feriados en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte. O mejor dicho, el parque está vedado para el esparcimiento familiar. Esto sin contar el pésimo estado de las instalaciones deportivas.
Urbanización
Comenzando con dos estructuras levantadas junto de los estadios de softbol, hasta llegar a un trío de lujosas edificaciones en la parte oeste del complejo, en la avenida Ortega y Gasset, dan al Centro Olímpico un aspecto más de urbanización de clase media que un parque para la práctica del deporte y el sano esparcimiento y descanso familiar.
Un cuartel policial, que antes funcionaba en el ensanche Naco, un edificio para la seguridad militar del parque, así como una planta eléctrica de la empresa Edesur, también forman parte de este festival de cemento y varillas.
Paradas del Metro
Como para no quedarse atrás, cuatro paradas o estaciones de las dos líneas del Metro de Santo Domingo tienen su cuota en cuanto al recorte del terreno al Centro Olímpico.
Además de las citadas obras, otras edificaciones que forman parte de la fiebre de varilla y cemento en el parque son: un respiradero o desahogo para la línea uno del Metro, así como sendos pabellones para lucha olímpica y balonmano, construidos en el lado este (Máximo Gómez).
También una cancha privada para empleados de la empresa Odebrech, tarantines para cafeterías, pabellones y anexos para federaciones, completan el nocáut al área verde de la importante obra.
Esta voraz fiebre de construcción cambió para siempre la filosofía con la que un grupo de emprendedores deportistas ideó un lugar con todas las características para albergar y desarrollar una juventud fuerte y saludable.