Experiencias urbanas al aire libre

Experiencias urbanas al aire libre

Experiencias urbanas al aire libre

El mundo de lo local, por decirlo de otra forma, es basto y muy singular. Lleno de particularidades, que a medida que el ciudadano se va convirtiendo en “ciudadano global”, se van entrelazando como telaraña debido a las aspiraciones y ambiciones que sólo procuran más confort y bienestar.

Desde hace ya unos años los habitantes de ciudades como los de Santo Domingo de Guzmán, han ido cambiando su carácter y con ello el comportamiento social.

El desarrollo urbano, como era de suponer, llegó a nuestras ciudades, y aun no sea con la planificación debida, bajo preceptos y normas lógicas, no podemos negar la disrupción que creó en la forma de criar nuestros hijos y en el cuidado de los adultos mayores.

En sectores donde habían 150 casas y obviamente la misma cantidad de familias, hoy hay 150 condominios multiplicando con ello, hasta en 15 veces los núcleos familiares. Esto limitó, por supuesto, la movilidad por las aceras y calles.

Visto este panorama, entonces podemos comprender lo importantísimo que son los espacios urbanos destinados para el esparcimiento y relajación del ciudadano de hoy.

Con anterioridad podíamos salir al patio de la casa y no sólo comer una fruta de predilección, sino que además tomar un baño con manguera era refrescante en días calurosos y nuestras mascotas actuaban con libertad y liberando energías.

Hoy vivimos en espacios de pocos metros y perdimos el privilegio de independencia que nos trajo el desarrollo urbanístico, provocando con este modus vivendi, transformaciones sustanciales en nuestro carácter y salud mental.

Los ayuntamientos juegan un papel determinante en la comprensión de estos cambios que hemos sufrido los ciudadanos globales, que hoy en día somos todos. Las experiencias urbanas al aire libre son vitales para alivianar esta tremenda carga que llevamos a cuestas. Desde aceras más amigables y accesibles, pasando por el arbolado, y el arte público hasta llegar a los parques, son una especie de ungüento sobre una piel irritada si las corporaciones edilicias logran combinarlas.

La Alianza de Gobiernos Locales para la Innovación y Desarrollo I+D, tuvo a bien compartir con nosotros un trabajo publicado por el BID titulado: Parques Urbanos. Guardando las diferencias existentes, nos interesamos en lo que hace referencia a la ciudad de Nueva York, y en donde pudimos ver que el éxito de esta ciudad en el suministro de parques de alta calidad, sostenibles, ecológicamente productivos y que promueven la equidad en los últimos años, presenta una serie de lecciones importantes para las ciudades de América Latina y el Caribe (ALC).

Recientemente, han surgido cuatro estrategias innovadoras en la ciudad de Nueva York para ampliar y mantener el portafolio de parques de la ciudad: alianzas público-privadas (APP), iniciativas gubernamentales basadas en la equidad y basadas en datos, espacios público-privados y proyectos de resiliencia costera.

Las APP equilibran los beneficios privados y los gastos de capital público. Los enfoques basados en la equidad y los datos han permitido que se oriente la inversión de capital alrededor de las necesidades basadas en la métrica.

Los espacios públicos de propiedad privada también han sido una herramienta útil para proporcionar terrenos de parques al vincular los permisos de densidad de la construcción junto con la administración privada de plazas y otros espacios de acceso público. Finalmente, los esfuerzos de resiliencia costera para mitigar la vulnerabilidad de los barrios bajos ofrecen un nuevo modelo para abordar el suministro de espacios verdes públicos. Una grata experiencia que puede poner a reflexionar a nuestras autoridades locales.

*Por Víctor Féliz Solano
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