Ex guerrillero uruguayo se pone el traje para llegar a la presidencia
MONTEVIDEO, Uruguay.– El ex guerrillero y aspirante presidencial uruguayo José Mujica, de 74 años, se puso finalmente un traje con el que busca moderar una imagen desaliñada cultivada a lo largo de muchas décadas.
"El traje tiene un simbolismo, y es que con esa indumentaria Mujica trata de aproximarse a lo que la población piensa que es un presidenciable", dijo a la AFP el analista político Juan Carlos Doyenart.
Mujica, candidato de la coalición oficialista de izquierda Frente Amplio y ex líder del guerrillero Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, estrenó el traje a comienzos de agosto, en ocasión de una visita a Brasilia para reunirse con el mandatario Luiz Inacio Lula da Silva.
En aquel momento Lula, un ex sindicalista, le recordó a Mujica que "yo perdí tres veces sin traje. La cuarta me lo puse, y gané".
Unos días antes de su viaje a Brasilia el 4 de agosto, Mujica causó sorpresa cuando todos los diarios publicaron una foto que lo mostraba probándose el terno que una exclusiva casa de Montevideo le estaba confeccionando a medida.
Tras el encuentro con Lula, Mujica dijo que "no me sentí cómodo, pero me estoy habituando" al traje -que lució sin corbata tal como él mismo había anticipado- para de inmediato aclarar que "el hábito no hace al monje".
"Transó con sus asesores, porque él no estaba muy dispuesto al cambio, pero lo convencieron, porque la idea era neutralizar el rechazo que generaba en muchas porciones de la sociedad su forma de vestir, y de hablar. Porque también ha moderado su lenguaje. Ya no dice malas palabras", señaló Doyenart.
El ex guerrillero, que se vanagloria de tener nueve balas en su cuerpo, siempre renegó de la vestimenta formal.
En efecto, no lució traje mientras fue ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (2005-2008), ni cuando asumió como senador o diputado. Tampoco cuando integró las comitivas uruguayas en las visitas presidenciales ni cuando el gobierno fue anfitrión de ilustres visitantes.
Es ya legendaria la anécdota de cuando resultó elegido diputado por primera vez en 1995.
Llegó al Palacio Legislativo en motoneta y vestido con una chaqueta. El portero le preguntó a dónde iba, pues esa puerta era de uso exclusivo para los legisladores.
"A mí me eligieron diputado", fue entonces su respuesta. De hecho, su imagen ha venido sufriendo lentos y sucesivos cambios en el último año, que incluyen más prolijidad en su peinado y en su bigote, en la ropa informal que viste, así como en su forma de expresarse.
Por ahora, Mujica vistió traje para su reunión con Lula a comienzos del mes, el martes pasado en un encuentro que sostuvo en Santiago con la presidenta Michelle Bachelet, y se espera que lo haga cuando se agende un encuentro con la mandataria argentina, Cristina Fernández de Kirchner.
Esa entrevista "está en los planes, se está gestionando, pero aún no hay confirmación", dijeron fuentes de su campaña, que indicaron además que se confeccionó tres trajes.
No se lo ha visto con traje en actos políticos de campaña o en otras ocasiones.
"Lo hace con moderación (el uso del traje) porque también está tratando de preservar un poco del viejo look" y no perder la identidad que le ha granjeado mucho apoyo popular.
"No importa si con traje y corbata o chancletas y alpargatas. Mujica Presidente", rezaba un cartel en la ciudad de Fray Bentos (300 km al noroeste de Montevideo), que dejaba en claro que no todos se preocupan por su vestir.