Europa III (tercera parte)

http://eldia.com.do/image/article/51/460×390/0/F1D510BB-B92B-4E85-B74C-86BB865A090A.jpeg

Sabiendo que Europa tiene serios problemas financieros, sus líderes más autorizados andan en la búsqueda de soluciones.

Estas soluciones, sin embargo, quieren dejar de lado el carácter de estado de beneficencia que caracteriza la Europa moderna.

Esto es, amplias coberturas al desempleo, vacaciones colectivas, servicios de salud pública, pensiones holgadas, la educación casi gratuita,y otras bondades, sin las apropiaciones de recursos financieros necesarios en sus presupuestos.

Estas faltas de previsión, junto a cuantiosos programas de infraestructura, sostenimiento de una burocracia siempre creciente, y sin la expansión económica necesaria, han traído enormes desequilibrios presupuestarios, desempleo y la subsecuente crisis financiera.

Es por ello que el presidente francés Nicolás Sarkozy ha propuesto la creación de un Tesoro Europeo, entidad de regulación fiscal.

Inicialmente solo le pertenecerían Francia y Alemania, y luego se ampliaría a otros estados de la Unión Europea que respeten un límite de déficit presupuestario no mayor del 3%. Un acuerdo que dividiría la Eurozona en la de los países fuertes y la de los países débiles. El euro fuerte, y el euro débil.

Pero más allá de la crisis financiera y el desempleo, hay muchos otros problemas, como el provocado por el recorte de los beneficios sociales, incluyendo el encarecimiento de la educación pública y la prolongación de la edad necesaria para jubilación, entre muchos otros.

Existen aún más signos del malestar. Está por ejemplo la creciente xenofobia, tipificada por las deportaciones francesas de los gitanos radicados en su territorio, o la expulsión que hacen los españoles a los emigrantes llegados del Magreb.

Algo como lo que hace Puerto Rico con los nuestros que llegan allá en yolas, y que el mundo condena que hagamos con los vecinos de Haití, que por cientos de miles nos llegan ilegalmente. Ellos sí, pero nosotros no.

Y es así como la actual crisis europea tiene potencialidades para amenazar la futura existencia del euro como moneda independiente, y hasta capaz de llevarse a la propia Unión Europea si soluciones adecuadas, viables y aceptables no son alcanzadas próximamente.

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.