Madrid.- Dos agentes de la Guardia Civil española murieron ayer en la turística isla de Mallorca, en un atentado atribuido a ETA, veinticuatro horas después de que la organización terrorista intentara una matanza en el norte de España.
Los agentes Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salva fueron alcanzados por la explosión de su coche patrulla, al que había sido adosada en los bajos una bomba-lapa, que fue accionada a distancia en las inmediaciones del cuartel de la Guardia Civil en la localidad de Palmanova, en el municipio de Calviá, próximo a Palma de Mallorca.
Según el delegado del Gobierno en las Islas Baleares, Ramón Socías, las víctimas, que vestían de paisano y trabajaban en labores de mantenimiento, aparcaron el vehículo en las proximidades y tras entrar en el cuartel volvieron al coche, que explotó cuando intentaban ponerlo de nuevo en marcha.
Horas después del atentado, que ocurrió poco antes de las dos de la tarde, los artificieros de las fuerzas de seguridad hicieron una explosión controlada de una segunda bomba hallada en un vehículo situado en las proximidades del otro cuartel que la Guardia Civil tiene en Palmanova.
La organización independentista armada vasca ETA, que cumple 50 años de existencia, cometió su primer atentado en 1968 y en 41 años ha matado a 828 personas.
ETA, fundada el 31 de julio de 1959, figura desde 2001 en la lista de terroristas de la Unión Europea y de Estados Unidos.