Estruendo

José Báez Guerrero
José Báez Guerrero

La frase de Amidala en Star Wars antes de la toma del poder por el emperador, “así que de este modo mueren la república y la democracia, en medio de aplausos estruendosos”, siempre me ha parecido apropiada al recordar cómo hace 67 años Cuba cayó en las garras del comunismo castrista.

Pocos recuerdan que Fulgencio Batista, el dictador depuesto, apadrinó la boda de Fidel con Mirtica Díaz-Balart en 1948. La llegada de los Castro no sólo fue aplaudida, sino que casi siete décadas después hay aun penosos defensores del más vergonzoso y escandaloso fracaso político, económico y social de la historia latinoamericana, quizás sólo superado por Haití.

Hoy, como muchas veces antes, los cubanos de Miami celebran jubilosamente declaraciones del Gobierno estadounidense que alientan la esperanza de que Cuba recobre su libertad, su democracia y prosperidad.

El anuncio fue que el expresidente y líder histórico Raúl Castro será formalmente requerido por la Justicia americana por sus crímenes de asesinato, conspiración para matar estadounidenses y derribo de aeronaves del grupo Hermanos al Rescate, hace 30 años.

La imputación del Departamento de Justicia, en una corte federal de Florida, podría legalizar que vayan a buscar al viejo, a quien llaman La China por otras travesuras, como hicieron con Maduro en Caracas, cuyos cuidadores cubanos resultaron inútiles. Siendo ministro de las Fuerzas Armadas, en 1996, Raúl ordenó derribar dos avionetas que violaron su espacio aéreo en una misión humanitaria.

De entre innumerables abusos peores, ojalá este baste para iniciar el desmonte del desastre comunista de Cuba y su crisis humanitaria. Pero no se oye el aplauso que debería cerrar este capítulo con similar estruendo que como comenzó. Quizás no sólo Cuba está cansada.

Sobre el autor

José Báez Guerrero

Abogado, periodista y escritor dominicano.