Santo Domingo.- Recibir una factura inesperada después de una consulta, procedimiento o cirugía puede generar dudas entre los afiliados al Seguro Familiar de Salud (SFS): ¿realmente corresponde pagar esa diferencia?, ¿puede una clínica exigir un depósito para brindar una atención?, ¿qué ocurre si un procedimiento estaba autorizado por la ARS y al momento del alta aparece un cobro adicional?
La Dirección General de Información y Defensa de los Afiliados a la Seguridad Social (DIDA) advierte que existen situaciones en las que los afiliados terminan asumiendo con su propio dinero cobros que, luego de ser revisados, resultan improcedentes.
Solo durante agosto de 2026, las intervenciones de la institución evitaron que afiliados y sus familiares desembolsaran RD$18,515,242.74 por cobros y requerimientos de pago relacionados con servicios de salud.
La DIDA aclara, sin embargo, que no todo cobro adicional es automáticamente ilegal o indebido, ya que cada situación debe ser evaluada de acuerdo con la cobertura que tiene el afiliado y las circunstancias particulares del servicio recibido.
Entre las situaciones que la DIDA identifica se encuentran los cobros adicionales por honorarios médicos y servicios cubiertos por el SFS diferencias exigidas directamente a los pacientes, negaciones de cobertura y requerimientos de depósitos o pagos para recibir determinadas atenciones.
También se han reportado casos relacionados con honorarios médicos en accidentes de tránsito, así como situaciones de retención de pacientes o cadáveres.
Ante cualquiera de estas circunstancias, la recomendación es no asumir de inmediato que el monto exigido debe ser pagado, sino que el afiliado puede solicitar la explicación y verificar con su ARS qué servicios están cubiertos y cuál es la diferencia que realmente le corresponde pagar.
¿Qué hacer si le cobran de más?
La DIDA recomienda a los afiliados verificar antes de pagar cuando consideren que un cobro no corresponde con su cobertura.
El primer paso es solicitar al centro de salud una explicación detallada del monto exigido y verificar con la ARS cuál fue la autorización emitida y qué servicios están contemplados en la cobertura.
Si persiste la diferencia o el afiliado considera que sus derechos están siendo vulnerados, puede acudir a la DIDA para que el caso sea evaluado.
La institución cuenta con el programa DIDA 24 Horas, mediante el cual recibe y verifica las situaciones reportadas por los afiliados y, cuando las circunstancias lo requieren, interviene directamente ante los centros de salud.
La línea habilitada para reportar estas situaciones es 809-472-1900.
Las glosas no deben convertirse en una factura para el paciente
Otro punto que aclara la DIDA es que los procesos de objeción y glosa médica corresponden a la relación administrativa entre las ARS y los prestadores de servicios de salud.
En ese sentido, la institución valoró la Circular SSRL-INT-2026-002960, emitida por la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Sisalril), que dispone la aplicación de la normativa sobre auditoría médica, calidad de las atenciones, glosas y pagos entre las ARS, el Idoppril y los prestadores.
De acuerdo con la DIDA, los montos derivados de esos procesos administrativos no deben ser trasladados al afiliado.
No obstante, la institución advierte que el problema del gasto de bolsillo es más amplio y no se limita a las glosas. También recibe denuncias de ciudadanos a quienes se les exige dinero directamente para acceder o continuar recibiendo una atención, diferencias de honorarios y otros cobros cuya procedencia debe determinarse en cada caso.
No todos los cobros adicionales son indebidos
La DIDA precisa que estas situaciones no pueden atribuirse de manera generalizada a todos los médicos, clínicas o prestadores de servicios de salud.
La institución reconoce que la mayoría de los prestadores desarrolla su labor dentro de las reglas del Sistema Dominicano de Seguridad Social y plantea que el objetivo es identificar las prácticas que afectan a los afiliados y remitir a las autoridades competentes aquellos casos que requieran investigación, fiscalización o medidas regulatorias.
Por eso, ante un cobro que el afiliado considere irregular, la recomendación es documentar la situación, solicitar la explicación correspondiente, verificar la cobertura con la ARS y reportar el caso antes de asumir como propio un monto que podría no corresponderle.
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