¡Esas pistolas!
Casi siempre el primer bono de un pelotero es invertido en una pistola, una yipeta y el inicial de una casa para la vieja.
Yo hiciera lo mismo, quizás en orden inverso.
La casa para la familia es un gesto noble y de agradecimiento al sacrificio incondicional de los padres, la yipeta sirve para viajar con seguridad, y a la vez echar vainas, y la pistola es una forma de combinar la seguridad personal con el ego de sentirse más hombre ante los demás. El exhibicionismo forma parte de ese entramado.
Esta vez Alfredo Simón se ve involucrado en un confuso incidente de disparos, con el agravante de que en el caso hay una persona muerta y por ello tiene más resonancia.
Es cierto que personajes de diferentes ambientes a cada momento se involucran en casos similares, pero no trascienden porque no tienen la connotación pública de los peloteros. Los beisbolistas no han comprendido que son figuras públicas destacadas y que por ello deben guardar orden en su comportamiento fuera y dentro del terreno.
Además del talento deportivo que exhiben en diferentes escenarios, son personas que amasan grandes fortunas y eso siempre los tendrá bajo la lupa de una nación muy pobre.