Santo Domingo.-Los equipos denominados pequeños-Toros, Estrellas y Gigantes- no calan en el gusto de los fanáticos.
Los juegos en sus sedes de La Romana, San Pedro y San Francisco de Macorís casi siempre están vacíos.
Además de que la situación de ninguno de los tres equipos es la mejor en el standing, ya que los tres presentan récords negativos, algo que evidentemente no les ayuda a mejorar la presencia de los fanáticos. Además, ninguno juega por encima de .500 en su casa, Gigantes del Cibao (5-5), las Estrellas (5-6) y los Toros (2-6).
Los Toros sorprendieron en las temporadas 2008-09, 2009-10 y 2010-11, siendo el equipo que consiguió el mayor crecimiento en asistencia del torneo, incluso ganaron en 2010-11.
Su estadio Francisco Micheli en esos años se llenaba casi todos los días sin importar el rival que los visitara.
El furor de los fanáticos de La Romana fue increíble, siendo la repuesta rápida que recibieron por el cambio que le hicieron a su imagen, que incluyó cambio de color de morado a naranja.
Sin embargo, en las últimas dos campañas los fanáticos se han alejado de manera vertiginosa del estadio, evidenciando que la magia fue efímera.
Pocos triunfos
Las Estrellas Orientales, que no ganan desde la campaña 1967-68, con un pobre comienzo de temporada, se hunden cada vez más, y sus seguidores albergan pocas esperanzas.
Un golpe duro para sus aspiraciones fue la salida de su gerente general, Eddy Toledo, quien se marchó para cumplir con otras obligaciones.
El presidente José Mallén se quedó al frente de una gerencia general colegiada. Aunque el área de mercadeo del equipo realiza un gran esfuerzo, pero sin ganar no pueden avanzar.
El estadio Tetelo Vargas tampoco le ayuda, debido a que es muy pequeño, y no tiene espacio para crecer, ya que está cercado por viviendas detrás de los jardines.
Los Gigantes del Cibao, al ser regenteados por la familia Risek, entraron este año con un mercadeo agresivo, incluyendo cambio de imagen en el uniforme, mejoras en el estadio y ofertas especiales, sin embargo, los fanáticos de San Francisco de Macorís, al igual que en las temporadas anteriores, no responden, demostrando poco amor por la franquicia.