Domingo, 26 de mayo, 2019 | 9:14 am

Enfermedades que son responsables de miles de muertes en cada año

Predicción. Se estima que para 2020 las muertes por su causa habrán aumentado un 15%. Generalidad. Este tipo de problemas se suele asociar a grupos de edad más avanzada.

04/02/2019 ELDIA_LUNES_040219_ Sociales21


Las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) son responsables de miles de muertes cada año. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), estas enfermedades ocasionan el 71 por ciento de las defunciones a nivel mundial, lo que representa un gran desafío para todos los gobiernos del mundo.

El doctor Jorge Marte, director médico de los Centros de Diagnóstico, Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat), señala que las ECNT son afecciones de larga duración con una progresión generalmente lenta.

Cita entre las principales, las enfermedades cardiovasculares (hipertensión arterial, cardiopatía coronaria, infarto de miocardio, insuficiencia cardíaca) y cerebrovasculares, la diabetes mellitus, el cáncer, las enfermedades renales crónicas, las enfermedades respiratorias (como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y el asma) la obesidad, las enfermedades reumáticas, y los trastornos mentales, entre otras.

Varias patologías

Marte especifica que es importante tomar en cuenta también el hecho de que algunas de estas enfermedades conllevan o se asocian a otras de este mismo listado. Este hecho es responsable de que muchos de los pacientes con ECNT padezcan de más de una de forma simúltanea, situación que ha generado una nueva denominación, la de pacientes pluripatológicos.

“Las estadísticas de la OMS muestran que estas enfermedades produjeron 573 muertes por cada 100,000 habitantes en el año 2008 y 270 por cada 100,000 habitantes murieron a causa de enfermedades cardiovasculares y diabetes”, destaca.

Se estima que para 2020 las muertes a causa de estas enfermedades habrán aumentado un 15 % (44 millones de muertes) y que para 2030 serán responsables de las tres cuartas partes de todas las defunciones, debido probablemente, en parte, al aumento de la población envejeciente, según el especialista.

Marte, médico internista, neumólogo, intensivista, y especialista en sueño, dice que a diferencia de las epidemias infecciosas, las ECNT reciben menos atención, siendo estas de más difícil control, situación que lamenta al recordar que cada año fallecen miles de personas a causa de estos males.

Edad más avanzada

El médico recuerda que estas enfermedades se suelen asociar a los grupos de edad más avanzada, pero los datos de la OMS muestran que 15 millones de todos los fallecimientos atribuidos a las ECNT se producen entre los 30 y los 69 años de edad. Más del 85 por ciento de estas muertes “prematuras” ocurren en países de bajo y mediano ingresos.

Sobre la incidencia de estas afecciones en el país, el especialista precisa que la OMS publicó en el año 2014 el “Reporte de perfiles de enfermedades no transmisibles”, y la República Dominicana ocupaba el décimo segundo puesto en la proporción de fallecimientos por las que no son contagiosas, de 20 países de América Latina.

“Estas estadísticas demuestran que las ECNT ocupan el primer lugar como causa de muerte: las enfermedades cardiovasculares se llevan los palmarés con un 32%, los diferentes tipos de cánceres son responsables de un 12% de estas muertes, mientras que la diabetes y las enfermedades respiratorias ocupan un 5 %”.

Al hablar del impacto económico de los países, Marte indica que a razón de su gran incidencia y prevalencia estas enfermedades repercuten en la economía a nivel mundial.

Destaca que tan solo en el año 2010 el costo global de dichos padecimientos fue de unos US$863 billones y se proyecta que para 2030 este costo ascenderá a un 22%, aproximadamente, lo que representa unos US$1,044 billones.
Marte asegura que uno de los aspectos más alarmantes de esta situación consiste en que aproximadamente el 58% de estos pacientes cuenta con al menos un factor de riesgo modificable, entre los cuales menciona, el sedentarismo, la hipertensión, el tabaco, la obesidad y la dislipidemia (niveles elevados de colesterol o grasas).

Acciones más puntuales para bajar las cifras

Es necesario reducir los factores de riesgo asociados a estas enfermedades, por lo que es vital el desarrollo de políticas de prevención y control de estos, que incluyan programas de vacunación temprana a la población adulta con alto riesgo y planes nutricionales que estimulen dietas más saludables y equilibradas.

Se deben realizar pruebas de “screening” (tamizaje) en población sana y en riesgo, cese del tabaco y programas de ejercicio aeróbico para minimizar el sedentarismo y sus efectos.

Bajar el consumo de alcohol y reducir los niveles de estrés son medidas que se pueden implementar.