En un rincón del alma

http://eldia.com.do/image/article/14/460×390/0/D1EAEEA5-3F04-4C89-A70B-C3450DC86937.jpeg

Un tiempo para ti
Ya es una costumbre que en estos días nosotros comencemos a cambiar la decoración de nuestra casa, algunos la pintan completa, otros todos los muebles y comenzamos a limpiar cada rincón de ella.
Así como emprendemos estos cambios en la casa, así debemos aprovechar este tiempo para meditar sobre nosotros, por ejemplo, limpiar algunas heridas que podamos tener en nuestra alma. Cada uno tiene momentos en la vida en que fue maltratado por alguna persona que nos hirió profundamente, heridas que están escondidas en un lugar profundo de nuestro ser. Estas heridas no nos permiten que tengamos una relación interpersonal efectiva, por más que tratemos a los demás. Siempre tenemos problemas para comunicar lo que sentimos, esto no permitirá que podamos crecer como persona. Hay heridas emocionales profundas que nos han marcado, son producidas entre las parejas, entre padres e hijos, entre amigos, todos merecemos una oportunidad.
Lo primero que debemos hacer para sanar nuestras heridas es buscar la guía de Dios. Porque si nos humillamos y reconocemos la necesidad de sanar la herida Él viene con su poder y pasa su bálsamo de amor, su paz, su misericordia y nos restaura.
Cuando somos sanados damos una vuelta totalmente a nuestra visión de la vida, porque aprendemos a ver el lado bueno de las personas y en consecuencia confiamos más en el prójimo.
Jesucristo murió para darnos vida eterna, pero murió también para tener sanidad del alma, de todas las cosas malas que nos pasaron en nuestra infancia, adolescencia, etc.
Decora tu rincón: (Jer 33:6 ) “He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.”

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.