En Nueva York, dormir al aire libre bajo las estrellas es el último gran lujo que ofrecen los grandes hoteles en su techo con terrazas y jardines, una nueva forma de disfrutar los míticos rascacielos de Manhattan.
La idea es que el visitante contemple la belleza de la noche neoyorquina desde su cama o tienda de campaña sin los filtros artificiales de una ventana o el aire acondicionado.
En un cielo donde la polución, las miles de luces de neón .