En Sinaloa, México, una perra llamada Fufi dio a luz a dos gatos, asombrando a la su dueña Cata, por la fusión genética que se dio con el animal.
La perra alimenta a los gatos como si fueran perros y estos se pegan de las mamilas del animal como si fuera una gata. José Pérez, director del Hospital Veterinario, dijo: No se deben cruzar caninos y felinos, ya que el tipo de cromosomas que tienen son genéticamente diferentes.