En busca de aromonía
El deporte dominicano necesita hoy más que nunca de la unidad entre todas las partes.
Es una tarea muy difícil de lograr, porque sus principales protagonistas desde hace años mantienen una guerra soterrada.
Esos que se ven a cada momento exhibiendo una sonrisa son, al igual que los políticos, los que más se halan las greñas y viven conspirando entre sí cuando se presenta una oportunidad.
Sin embargo, hay que buscar la fórmula de que la acidez y acritud que existe entre los dirigentes se haga cada vez menos corrosiva. Las contradicciones son normales en toda sociedad, pero no se pueden llevar a extremos, porque todo lo que cae en esa frontera definitivamente se torna insalvable.
El ejemplo más reciente sobre un enfrentamiento que se venía posponiendo desde hace décadas, lo escenifican hoy la Asociación de Cronistas Deportivos de Santo Domingo y el Comité Permanente del Pabellón de la Fama.
En esa lucha ambos tienen que sentarse en la mesa del diálogo a la mayor brevedad posible para que no se produzca una ruptura definitiva entre dos organismos que deben trabajar mancomunados.
Como cronista uno es parte interesada en este pleito, pero definitivamente estoy plenamente convencido de que la ACD tiene razón en los planteamientos que realiza.
Pero si unos y otros se creen dueños absolutos de la verdad, la situación se hará intolerable y se producirá una fisura definitiva, que es lo peor que le puede pasar al deporte dominicano.