Santo Domingo.-La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) sometió a la Justicia a ocho empresas que de manera fraudulenta vendían facturas con un Número de Comprobante Fiscal a otras empresas para reducir el pago de impuestos, acción por la cual el Estado dejó de percibir más RD$500 millones.
La directora en funciones de la DGII, Germania Montás, hizo la revelación al encabezar una rueda de prensa junto al fiscal del Distrito Nacional, Alejandro Moscoso Segarra.
La funcionaria explicó que por ese delito fueron sometidas a la Justicia ocho empresas emisoras de las facturas y 82 que se dedicaban a comprarlas.
Dijo que el mayor fraude detectado corresponde a la compañía Dragonfly Comercial, S. A., propiedad de Pavel Storkan, de capital checo, que emitió comprobantes fiscales por un valor de RD$313 millones sin que esa entidad vendiera algún bien o prestara servicio a quien le otorgó el comprobante.
Las empresas facturaban diversos artículos, como ropa, langosta, materiales eléctricos y equipos de computación, entre otros.
Se trata de fábricas de hacer facturas (comprobantes válidos para fines fiscales) con el único propósito de que otras empresas descontaran esos gastos y redujeran los impuestos que debían pagar, dijo Montás.
Cómo fue descubierto
La Dirección General de Impuestos Internos se enteró, a través de los comprobantes fiscales, que la empresa Dragonfly Comercial, S. A., facturó RD$313 millones, pero no declaró el Impuesto Sobre la Renta correspondiente.
Cuando la entidad oficial procedió a contactar la empresa, en ese proceso pudo detectar que Dragonfly Comercial, S. A. no estaba en la dirección que registró ni tenía oficina.
Pero tampoco compró localmente ni importó los bienes que facturó.
Modalidad del fraude
Las empresas se crearon en 2008 y solicitaron sus comprobantes fiscales de manera normal y así comenzaban a facturar diversos tipos de productos, pero en realidad no vendían nada, porque no tenían oficina ni almacenes.
Las 82 empresas detectadas compraban esas facturas por el monto que querían descontarse del pago de impuestos.
La DGII dijo que 25 de esas 80 empresas eran recomendadas por dos asesores impositivos, que les emitían el valor de la factura en función del monto del impuesto que ellas querían pagar en ese organismo.