La jefe de la delegación de la Unión Europea, Irene Horejs, calificó ayer como extremadamente delicadas las elecciones presidenciales de Haití previstas para celebrarse el 28 de noviembre del presente año.
La diplomática dudó que el registro de votantes y las autoridades electorales estén a la altura de las circunstancias para que ese proceso se lleve a cabo de una manera diáfana y transparente.
Al participar en el Programa DAgenda, explicó que hasta la fecha se desconoce a qué altura se encuentra el montaje de los comicios. Por lo que los haitianos y la comunidad internacional deben apostar a que haya un final feliz.