Lunes, 22 de abril, 2019 | 10:42 am

El Valiente: sector golpeado e ignorado desde su nacimiento

Moradores se apoderaron de esos terrenos a la fuerza; ahora viven en la pobreza

Una gran candidad de los 25,648 habitantes de la localidad, dividida en tres barrios (Valiente I,II y III), vive hacinada en casas de zinc y pisos de tierra.
Una gran candidad de los 25,648 habitantes de la localidad, dividida en tres barrios (Valiente I,II y III), vive hacinada en casas de zinc y pisos de tierra.


El Valiente, La Caleta.-“Aquí yo no encuentro dónde ponerme, todo se moja, hay goteras por todos los lados”. Así comienza a relatar Luz María Sanz Trinidad la agonía que vive día tras día en El Valiente, un empobrecido sector del distrito municipal La Caleta, donde la ausencia de los servicios básicos, como salud, electricidad, agua y empleos son los males compartidos por la mayoría.

La dama de 58 años se pasa los días sola en su modesta vivienda de piso de tierra, con pared y techo de zinc, protegida por cortinas que tapan las grietas que se han abierto en las hojas de lata.

Tratando de contener las lágrimas, la ama de casa oriunda del ensanche Capotillo del Distrito Nacional muestra una funda azul, atada al techo de la habitación, que sirve para detener el agua que se cuela cuando llueve.

“Confío mucho en Dios, por eso no me he muerto”, dijo Trinidad, quien vive de la caridad de los vecinos luego de que un fallo eléctrico le quemara la nevera donde refrigeraba los helados, el hielo y la gelatina que vendía para subsistir.

Y es que el tendido eléctrico no existe en esta comunidad, donde la luz es suministrada a los hogares a través de cables de teléfonos conectados por los propios moradores.

Origen y pobreza

Trinidad es sólo uno de los ejemplos de la forma de vida que comparten los 25,648 habitantes que hay en ese sector, según datos de la Oficina Nacional de Estadística (ONE).

Se trata de una comunidad compuesta por tres barrios (Valiente I, II y III), cuyas casas se convierten durante el día en pequeños “hornos” que impiden estar mucho tiempo en su interior, mientras que en la noche se vuelven frías cavernas que evitan el sereno y silencia la barriada.

El sector fue poblado por migrantes de todas partes del país que invadieron esos terrenos a principios de los años 90. Allí se establecieron a base de huelgas, sin control, ni planificación “y aún sigue llegando gente de todo el país”, apuntó Andy de León, coordinador del Consejo Municipal y capitán del Cuerpo de Bomberos de la zona.

Ese fue el caso de Olivia Josefa Segura Cuevas, presidenta de una de las 32 juntas de vecinos, quien explicó a EL DÍA que aunque su lucha por los terrenos terminó en 2004, con la declaración de utilidad pública, aún no tiene acceso a los servicios básicos.

El único “logro” es el agua que reciben dos o tres días por semana y la tienen que cargar en cubeta desde una tubería de la calle hasta sus hogares.

Entre los hoyos y el lodo

El deterioro de las vías, con grandes baches de lodo, piedras y hoyos, son la carta de presentación de El Valiente. La calle principal es una de las pocas que tiene acera, contenes y asfalto, las demás no son más que polvorientos caminos que entorpecen el tránsito a pie y vehicular en esa localidad, cercana al peaje del municipio de Boca Chica.

“Aquí estamos desamparados”, gritó el motoconchista Juan González, y agregó que el mal estado de las calles dificulta su trabajo.

Aunque el sector está ubicado cerca de un polo turístico, parece estar lejos de los beneficios que este podría exhibir, ya que no aporta suficientes puestos de trabajos ni comodidad. Esto contribuye a que sus residentes sigan sumergidos en la miseria.

Es por eso que los lugares no pretenden quedarse con los brazos cruzados, sino exigir sus derechos como lo hicieron con los terrenos.

Alcaldía sin recursos

El alcalde de La Caleta,  Máximo  Soriano, reconoce que las demandas de los lugareños  son justas,  pero dice que  no posee los recursos suficientes para dar  respuestas.

*Por Dilenni Bonilla