El Seibo tiene un hotel espléndido al que sólo le faltan los turistas
- Construido en los años 70 sobre el cerro que domina el pueblo, desde allí la vista es excepcional. Reciente. La reapertura se produjo para Semana Santa y la acogida ha sido buena.
Santa Cruz de El Seibo.-Además de contar con una plaza para usos múltiples estrenada en las fiestas patronales con las corridas de toros montadas del 1 al 10 de mayo, como si fuera poco El Seibo cuenta con un hotel de 24 habitaciones y dos suites abierto al público en la Semana Santa pasada.
Las instalaciones de este establecimiento, el primero de su tipo bajo la administración de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, dotan a este municipio de un espacio para la vida social y económica y otro para el alojamiento temporal con área de piscina, comedor, bar y salón de eventos.
A pesar de las 24 habitaciones y las dos suites ocupadas al ciento por ciento el último fin de semana de las patronales, el hotel Santa Cruz mostraba el aspecto de gran establecimiento hotelero.

La experiencia de la UASD en el manejo de este o de algún otro tipo de negocio es inexistente y acaso pueda, a partir del hotel, asomarse a la ruta de los servicios turísticos con lo académico como garantía de calidad.
O aportar con la introducción de una nota diferente en la actividad económica estrella de la sociedad dominicana de hoy, el turismo.
Instalación acogedora
Ubicado en un cerro muy bien ventilado por los cuatro vientos, el Santa Cruz es un bonito hotel.
Sus dos piscinas, para partir de un área particular, son únicas en el pueblo; se puede acceder a ellas de 10:00 a. m. hasta las 6:00 p. m. todos los días, a menos que se esté alojado en el hotel, caso en el que se las puede usar hasta la media noche.
Lo mismo con el bar y el comedor, abiertos para el servicio a todo público dispuesto a acogerse al menú y los horarios. A veces la cocina acepta peticiones.

El área de estacionamiento, que a la vista luce suficiente, tiene como valor agregado cuatro imponentes samanes que de no ser por uno de excelente porte en el frente del solar en el que una vez operó La Manisera, serían únicos en el pueblo, tanto por frondosos, como por saludables y bien cuidados.
La escasez de árboles umbrosos en las calles de este municipio es un hecho notable que le ponen a su perfil una nota de pueblo caluroso desde los días de primavera hasta bien entrado el otoño. Estos notables samanes le imprimen al entorno del hotel Santa Cruz un excepcional aire de frescura.
Las habitaciones, espaciosas y climatizadas, le dan al interior del establecimiento un aire de elegancia y distinción que vale la pena.
Las del segundo nivel regalan, además, una vista impresionante hacia el norte de la población, allá, por donde lomas desgajadas de la sierra de El Seibo, o cordillera Oriental, esconden comunidades como El Llano, Arroyo Grande, Morales, Las Cuchillas y El Cuey.
Esto es personal
Las atenciones recibidas por este escribidor de parte del personal que estaba de servicio la mañana del viernes pasado dejó la grata impresión que debe llevarse el turista de todo dominicano típico, con su facilidad para la sonrisa y la buena disposición para el agrado y el servicio.
Noemí Pérez, auténtica seibana, la primera persona con la que hablé y a quien le declaré mi intención de ver cuanto fuera posible del hotel, me llevó a una habitación y caminó conmigo por un extendido pasillo al final del cual dimos con una gota de agua que caía del techo.
Traigo aquella gota al escrito para que no se olvide. Es que quiero que el edificio esté bien, que la operación hotelera tenga éxito y que la UASD se gradúe en El Seibo con notas excelentes en el área de los negocios.
Muchas grandes obras, como la independencia nacional, han hallado en esta provincia una piedra angular incomparable.
César Marrero, quien me dijo que es camarero y me mostró algunas áreas -seibano también- dijo que el karaoke de miércoles y viernes, de 8:00 p. m. hasta la hora de cierre, es bien acogido. También mostró el salón de eventos, un plus con el que no contaba el municipio.
Sheila Mercedes, seibana de pura cepa, fue la persona con la que más estuve, porque al ser de la parte administrativa, era ante la que muy pocas puertas quedaban cerradas, pero del paseo guiado que me dio hablaré en otra ocasión.
Sí, un buen hotel
— En el mejor lugar
En una nota sobre la novedad de este año en las corridas de toros de El Seibo (https://eldia.com.do/las-corridas-de-toros-conservadas-por-el-seibo-pasan-ahora-a-otro-nivel/), se dice que a El Seibo le falta un buen hotel. Pero lo tiene, y en el mejor lugar.
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