Santo Domingo.-Para detectar a tiempo enfermedades que, como la catarata congénita y los defectos refractivos, pueden impedir su desarrollo visual, un bebé de apariencia normal debe recibir el primer examen ocular por parte de un oftalmólogo pediátrico a los seis meses, asegura el doctor Gernot Winkler, de la Fundación Centro Láser.
A diferencia de los infantes prematuros, cuya salud visual debe ser evaluada antes de las cuatro semanas para evitar la retinopatía y su secuela de ceguera, valorar al término del primer semestre la anatomía del ojo de los bebés nacidos en el período correspondiente permite identificar patologías que afectan a 1 de cada 10.