El patólogo, médico que guía las manos que tratan

El patólogo, médico que guía las manos que tratan

El patólogo es un médico especialista en anatomía patológica que estudia y analiza la estructura celular mediante el uso de técnicas moleculares, microbiológicas, inmunológicas y morfológicas, con el fin de explicar con detalles las causas de las enfermedades que son manifestadas mediante signos y síntomas por el paciente, ofreciendo una base racional para la atención clínica y el tratamiento.

Naury Briceño Dorville, patóloga de los Centros de Diagnóstico y Medicina Avanzada y de Conferencias Médicas y Telemedicina (Cedimat), señala que el médico patólogo tiene un papel puente entre la investigación básica, la clínica y el desarrollo de nuevos tratamientos, constituyendo una parte fundamental del equipo multidisciplinario, porque se encarga de arrojar el diagnóstico definitivo, lo que permite en muchas enfermedades la selección del tratamiento.

Herramienta
La especialista explica que la herramienta fundamental que utiliza el patólogo para su trabajo es el microscopio óptico, pero también puede usar otros tipos como el electrónico o el de inmunofluorescencia, así como equipos especializados para el análisis molecular.

Briceño indica que para poder determinar si una patología es benigna o maligna, se necesita una muestra de un tejido u órgano a lo que se le llama biopsia, pieza quirúrgica o citología.

“El tejido que se extrae durante, se coloca en un fijador para preservarlo (generalmente formol) y se envía al laboratorio de patología, donde se le realizan una serie de procedimientos técnicos, haciéndoles cortes delgados, para colocarlo en un portaobjetos y teñirlo, así poder examinarlo en el microscopio”, detalla la galena.

Asimismo, agrega que todas las muestras de tejido se preparan como cortes permanentes (incluidos en parafina), el cual demora varios días, pero nos proporciona resultados más precisos, ya que en algunos casos, en los que se requiera de una respuesta inmediata para determinar si el tejido es canceroso y así guiar al cirujano durante el curso de la operación, se preparan cortes congelados con el tejido en fresco, en el cual la preparación se puede hacer en aproximadamente 15 a 20 minutos mientras el paciente aún está en la sala de operaciones.

Capacidad
El patólogo puede estudiar las células individuales que están presentes en fluidos corporales como la sangre, la orina, la cavidad torácica, el esputo, la cavidad abdominal, el líquido que rodea al cerebro y la médula espinal, fluidos vaginales, del cuello uterino, entre otros, a fin de identificar anormalidades morfológicas y la detección precoz de lesiones premalignas y malignas.

Resultados citológicos
Añade que dependiendo del lugar de la toma de muestra, los resultados citológicos se categorizan de acuerdo a los sistemas establecidos, para su fácil interpretación.

Además, realiza tinciones especiales y estudios complementarios como la inmunohistoquímica, lo cual les ayuda a obtener información adicional sobre la patología en estudio, que no puede determinarse con la observación de la muestra teñida de manera rutinaria por hematoxina y eosina (H&E), permitiéndoles ser más precisos en el diagnóstico.

La patóloga afirma que en esos métodos se usan anticuerpos para identificar antígenos (marcadores) específicos en la superficie de las células cancerosas. Por lo general estos anticuerpos están unidos a una enzima o un tinte fluorescente.

Los resultados de la prueba se basan en la capacidad o el porcentaje de células teñidas. Los datos de alta especificidad que proporciona el análisis inmunohistoquímico son de gran importancia para el diagnóstico final.

Inmunoquímicos
Briceño refiere que con frecuencia los métodos inmunoquímicos de tinción se usan con los siguientes fines: diferenciar los tumores primarios de un órgano de los secundarios (metastásicos).

Indica que si son metastásicos, colabora en la identificación del tumor primario o en la disminución de las posibilidades que dio origen a una metástasis. Tipificar a los tumores en su estirpe: epitelial (carcinomas), tejidos blandos (sarcomas), linfoides (linfomas), entre otros.

Método

— Citometría de flujo
Especialista indica que la citometría de flujo se puede usar para determinar el diagnóstico, la clasificación y el control de cánceres como la leucemia aguda, los trastornos linfoproliferativos crónicos y el linfoma no Hodgkin.

 

Un paquete balanceado para la salud

Podemos determinar el diagnóstico y clasificación de tumores, como es el caso de leucemias y linfomas. Asimismo, perfil hormonal de diversas neoplasias, como en el cáncer de mama, lo cual juega un rol fundamental a la hora de seleccionar el tratamiento, igualmente, colaboramos en establecer el pronóstico, posibles recurrencias o recaídas de la enfermedad, y respuestas a tratamientos.

Otra herramienta de la cual nos auxiliamos es de la citometría de flujo, el cual es un método usado para medir las propiedades celulares de una muestra, como la cantidad, el tamaño y la forma de células, el porcentaje de células vivas, y la presencia de marcadores tumorales en la superficie celular.



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