Santo Domingo.-Aunque estaba retirada de la televisión y su mundo, que era el humor, María Rosa Almánzar era muy querida por ese público que la conoció en diferentes programas, pues había dejado un gran legado que es difícil de olvidar.
La comediante, mejor conocida como Sirita, falleció la madrugada del viernes, a los 75 años, por problemas de salud.
Almánzar, quien hizo reír a grandes y chicos con sus ocurrencias, murió en la clínica Vista del Jardín por complicaciones derivadas del derrame cerebral que le afectó en 1997.
Fue sepultada el sábado en el Cementerio Nacional de la Máximo Gómez.
Sirita fue una de las humoristas más trascendentes de los años 70 y 80 en la pantalla chica. Sus trabajos se dejaron sentir en los programas El Show del Mediodía, El Gordo de la Semana, De Noche y Con Freddy y Punto. Esta fue su última casa, cuando en 1997 fue sorprendida por un derrame cerebral que la retiró de lo que más amaba.
Le sobreviven, además de Dolly, su hijo Juan Antonio Mercedes Almánzar, tres nietos y un biznieto. María Rosa Almánzar nació en 1935 en Santiago.
En abril de 2008, durante la Feria del Libro, fue exaltada al Pabellón del Humor Dominicano. Ese año fue favorecida con una pensión de 10 mil pesos por el Consejo de Administración del Instituto de Auxilios y Viviendas (Inavi), de la exoneración del pago de su vivienda y una donación de 50 mil pesos para cubrir gastos de medicamentos.