Miami.-Este no es el guión que tenía preparado el Heat del gran LeBron James, Dwayne Wade y Chris Bosh: 3-2 abajo y obligado a ganar los dos últimos partidos en casa para coronarse campeones de la NBA.
Las cosas fueron distintas cuando volvieron de Texas en el 2011. Esa vez jugaban por primera vez juntos, estaban empezando a conocerse y todavía le faltaba mucho al equipo para dar pelea.
Esta vez, sin embargo, eran el equipo de la NBA, un conjunto que había sufrido apenas tres derrotas en tres meses y que se suponía jamás podía perder tres partidos en una serie.
Sin embargo, ahí están, con la soga al cuello ante los veteranos Spurs de San Antonio, que el domingo ganaron, se apuntaron su tercera victoria y se coronarán campeones si ganan uno de los dos encuentros finales a jugarse en Miami.
En la lona
Una vez más, el mentado trío de Miami está en la lona. Ahora veremos si somos mejores que en nuestro primer año juntos", expresó James.
Los Spurs ganaron 114-104 con actuaciones descollantes de Tim Duncan, Tony Parker y Manu Ginóbili y con el aporte de Danny Green, una máquina de anotar triples que fijó un récord de 25 canastos de tres puntos en la final de la NBA.. Y todavía quedan por jugarse más partidos.
Un triunfo más y Spurs habrá ganado las cinco finales en que ha participado.
"El sexto partido será enorme", declaró Parker. Obviamente, uno quiere liquidar la serie en la primera oportunidad que se le presenta.
Sabemos que Miami va a salir con todo y van a jugar mejor en casa, donde van a tener al público de su lado". Pero nada de eso ayudó al Heat hace dos años.
Golpeados por dos derrotas seguidas en Dallas, fueron vapuleados por los Mavericks en Miami.
Ahora tenemos que ganar , todo lo que hicimos durante el año está en juego", señaló el veterano Ray Allen, quien dijo estar presto para ayudar al Heat.
leídas