El ejemplo de los jóvenes

162

La parte espontánea ha sido lo más significativo de las protestas de los jóvenes congregados cada día en la Plaza de la Bandera, quizás sin día y guiados por el amor al país, además de enviarse un mensaje de madurez y de compromiso democrático.

Hechos aislados han matizado estas manifestaciones y lo correcto sería que se permita que la protesta de hoy se desarrolle en total normalidad y que los promotores garanticen un fin exitoso.

El Gobierno, dentro de lo posible, ha permitido que cada quien se exprese dentro del marco democrático, pero los convocantes y los jóvenes deben saber que hay una norma jurídica y de respeto ciudadano en los que se debe enmarcar las protestas por explicaciones sobre lo ocurrido en las elecciones municipales del 16 de febrero.

La unidad de estos jóvenes evidencia que existe una plena conciencia sobre el régimen por el cual se pueden exigir los derechos, pero también hay que entender que hay deberes por delante.

La protesta de hoy en la Plaza de la Bandera debe concluir animadamente y con la satisfacción de que la voz de estos jóvenes fue escuchada, con la esperanza de que se sabrá, algún día no se sabe cuándo, sobre las circunstancias que obligaron a la Junta Central Electoral a suspender las votaciones.

-- publicidad --