El Poder Ejecutivo promulgó ayer la Ley de Bonos Soberanos por un monto máximo de mil millones de dólares para ser colocados en el mercado internacional de capitales a través del Ministerio de Hacienda.
La nueva ley, marcada con el número 48-10, autoriza al Ejecutivo a elegir el plazo de amortización que más convenga al país, pero en ningún caso el vencimiento podrá ser inferior a los cinco años.
En su artículo tres, la ley establece que los recursos de la emisión de los bonos deberán ser transferidos y se destinarán a financiar obras de infraestructura para los sectores vial y de transporte, cuyo impacto a la sociedad supere el ejercicio presupuestario.