El prospecto de los Dodgers Alex Guerrero estará fuera por unas cinco semanas por el altercado que tuvo en el dugout en el que su compañero de equipo, el dominicano Miguel Olivo le arrancó parte de la oreja izquierda.

Guerrero, quien está interno en un hospital de Salt Lake City, donde le hicieron una cirugía plástica, está considerando opciones legales, aunque ayer el rotativo The Salt Lake Tribune informó que Guerrero se negó a presentar una querella, y no se presentaron cargos importantes.
Mientras que el agente de Guerrero, Scott Boras, dijo que en los clubhouses suceden muchos altercados entre compañeros de equipo y a menudo son perdonados, pero que las acciones de Olivo fueron excesivas.
“Disparos, puñaladas o canibalizar un jugador no es parte del béisbol. Y mucho menos a un compañero.
Lo de Olivo fue extremo y merece gran castigo”.
El problema inició cuando en el juego del pasado martes, Olivo le reclamó a Guerrero por actuar con negligencia al tocar a un corredor que se estafó una base.
Olivo y Guerrero intentaron pelear en el terreno.
Al concluir la entrada pelearon en el dugout, pero Guerrero salió perjudicado, ya que al ser separados Olivo tenía un pedazo de oreja en la boca.