El compromiso contigo

Dilenia Cruz
Dilenia Cruz

Querer cambiar es el comienzo. Comprometerte es participar en ese cambio.

Decir “esta vez sí” es fácil. Lo difícil comienza cuando nos dejamos atrapar por la rutina, el cansancio. Antes de juzgarte, revisa tu compromiso.

Comprometerte contigo no significa exigirte hasta el agotamiento ni cumplir un plan perfecto. Es más bien reconocer que algo importa y participar activamente en hacerlo posible y para eso a veces solo avanzamos, otras es pedir ayuda, cambiar de estrategia o retoma el camino después de una pausa.

Para trabajar en tu propósito, mira tu vida: horarios, responsabilidades, salud, recursos y energía disponible. Un plan que ignora esa realidad puede durar poco. Uno que la toma en cuenta tiene más posibilidades de convertirse en hábito.

También pregúntate qué estás dispuesto a invertir , qué dejarás de hacer. Quizá el cambio requiera reservar tiempo, conversar con la familia o poner límites. Puede ser más sostenible si responde a una razón y no a la presión de demostrar algo.

En mi propio proceso de salud y bienestar he aprendido que saber qué hacer no garantiza que podamos hacerlo solos. Buscar orientación no resta mérito al esfuerzo; puede ayudarnos a encontrar una estrategia adecuada. A mí me funcionó así.

Esta semana, elige una meta concreta y define cuándo darás el primer paso. Pregúntate qué podría dificultarlo y qué harás si ocurre. No necesitas prometerte perfección: necesitas un compromiso que puedas sostener y revisar.

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Dilenia Cruz