El chantaje con la minería

Dionisio Soldevila
Dionisio Soldevila

*Por Dionisio Soldevila

La República Dominicana es un país rico en minerales y metales preciosos. De hecho, el año pasado la principal exportación de la nación fue el oro, principalmente aquel extraído en la mina de Barrick Pueblo Viejo.

No obstante, parecería que no existe un plan real del lado gubernamental de cómo manejar la minería en nuestro territorio si vemos el manejo que se le ha dado a este proyecto y a muchos otros pendientes.

El fin de semana pasado, una protesta en San Juan de la Maguana dejó un muerto y entre las decenas de personas que allí protestaron probablemente pocos sabían algo más allá de que la empresa Gold Quest quiere extraer el metal, cotizado a US$4,607 la onza, que se encuentra en dicha provincia.

Lo que a ninguno de los protestantes les informaron es que Gold Quest, cuya buena parte de accionistas son empresarios dominicanos, apenas está solicitando que se le permita realizar el estudio de impacto ambiental en la zona para saber si es o no viable un proceso de extracción.

Engañar al pueblo de esa manera, y vender la idea de que se destruirían ríos, que morirá la agricultura en el valle y que todo se irá al carajo no solo es reprochable, es irresponsable y un abuso.

Muchos ambientalistas alegan que Cotuí no ha percibido lo que le corresponde de la explotación de Pueblo Viejo, ¿no es al Gobierno que le corresponde invertir los recursos que la Barrick paga por extraer allí en la zona?
Algunos de esos amenazan hoy con violencia para impedir que en San Juan se mueva un dedo y la pregunta es, ¿por qué?

No cabe dudas de que el medioambiente debe ser cuidado y protegido en cualquier proceso, pero dicen por ahí que hay que romper un huevo para hacer un omelette.

Las autoridades dominicanas deben velar por el bienestar del medioambiente, pero aprovechar también los recursos con los que contamos como nación.

¿Se imagina usted que, en Texas, el Medio Oriente o en Venezuela no se extrajera petróleo, que Sudáfrica dejara en la roca sus diamantes o que China no tocara las tierras raras?

Para que una compañía minera comience a producir en el país suele tomarse un par de décadas debido a la burocracia y a la ausencia de una línea clara de las reglas de juego.

Con cumplir la ley, respetar el medio ambiente y hacer las cosas como se debe debería de ser más que suficiente. Pero con más frecuencia de lo normal, preferimos el chantaje. ¿Por qué?

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.