Ohio, Estados Unidos.-El mejor regalo para el primer cumpleaños de su bebé podría ser un tarjeta para prevenir la obesidad infantil. ¿Cómo? Tan sencillo como retirarle el biberón.
Un equipo de investigadores estadounidenses afirma que mantener esta práctica más allá de los 12 meses aumenta el riesgo de desarrollar obesidad infantil hasta en un 30%.
Según un artículo publicado en The Journal of Pediatrics, el 17,6% de los bebés estudiados (un total de 6.750) era obeso a los cinco años y medio y el 22,3% de ellos tomaba biberones de leche hasta los dos años. Algunos (18,9%) mantenían este hábito antes de irse a la cama y el resto utilizaba el biberón de forma regular también durante el día.
No es que la leche sea perjudicial. Lo que falla es el contexto. En algunos casos, se utiliza el biberón en sustitución del chupete (como tranquilizador) y como inductor del sueño y, al final, lo que consigue es un aporte excesivo de calorías que favorece la obesidad, argumenta Luis Moreno, coordinador del grupo de investigación sobre nutrición infantil de la Universidad de Zaragoza.
En definitiva, concluyen los expertos de la Universidad de Temple y de Ohio (ambas en EEUU), observamos que el primer grupo era un 30% más propenso a ser obeso a los cinco años que los demás.
Lo ideal, recomienda el doctor Moreno, es promover durante los primeros seis meses la lactancia materna como principal alimento (se adapta a las necesidades del bebé y protege de la obesidad) y a partir de este momento, empezar a utilizar la cuchara de tal forma que al año ya se vaya retirando el biberón.