El “aquí” virtual

José Báez Guerrero

Leemos poquísimo, y mal, por la falta de críticos (proto-lectores) que incentiven la buena lectura o adviertan la flojera de algunas obras.

Plinio Chahín, en “El poder de la angustia en José Mármol”, recientemente en Areíto, demuestra que sí es posible el análisis y criticas literarias ajenos a los dogmatismos o las ínfulas profesorales.

Al comentar “Postmodernidad, identidad y poder digital”, de Mármol, publicada recientemente en Madrid, Chahín concluye con la pregunta “¿desde dónde se comprende mejor al mundo?”.

La ubicuidad y virtualidad de la Internet me provocó recordar la cartografía espiritual del Oriente, distinta a la geografía plana con rosa de vientos de 360 grados. Los sabios chinos incluían la tridimensionalidad del arriba y abajo, haciendo del círculo una esfera, con la consciencia idealmente en el justo centro.

Infinitas diferentes verdades pueden coexistir, pues mi punto y realidad no son de otros.

Hay esferas permeables y efímeras como pompas de jabón; otras impenetrables como los escudos electromagnéticos de Star Wars. Actualmente, como nunca, nuestro dónde es más mental que físico.

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