Martes, 23 de julio, 2019 | 1:25 pm

¡El acabose!



Si realmente el ministro de Educación, Antonio Peña Mirabal, dijo que la resolución de la Cámara de Diputados ordenando la lectura de la Biblia en las escuelas, no puede cumplirse porque miles de niños haitianos “tienen otra religión distinta que es el vudú”, realmente estamos en el preludio del acabose.

¿O puede dudarse que ese alegato denota que han llegado a su último extremo el sentido común y la sindéresis? No haría ningún daño, sino más bien sería provechoso, el estudio de la Biblia en las escuelas públicas, quizás no como asunto religioso pero sí como fuente y base de gran parte de nuestra cultura judeo-cristiana.

Prefiero la escuela laica, sin ideologías ni otras enseñanzas que no sean aquellas que corresponden a la escuela, incluidas claro está la moral y la cívica.

Distinguir el bien del mal no requiere auxilio divino y conocer los deberes y obligaciones del ciudadano permite apreciar mejor los derechos.

Argüir tan torpe, pobre e ilegalmente a favor del vudú y contra la Biblia amerita fulminante destitución.

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