El primer ejemplo de nuestro alfabeto, una posible frase que ayudó a alguien a recordar “ABCD”, ha sido descubierta en una pieza de piedra caliza inscrita de hace 3,400 años del antiguo Egipto, según los expertos.
Tres de las palabras comienzan con el antiguo equivalente de B, C y D, creando lo que puede ser una frase mnemotécnica.