El one-two de la política exterior del país
Desde su llegada al poder en 1996, el presidente Leonel Fernández ha mantenido una agresiva política exterior, donde la única bandera que ha predominado ha sido la dominicana.
Esta ofensiva motivó que la República Dominicana se interesara por uno de los puestos reservados a América Latina en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, donde tuvo que enfrentar una fuerte oposición de los gobiernos de México, Guatemala, Costa Rica y Venezuela, entre otros países.
En un ejercicio de la continuidad del Estado, el país continuó con su proyecto durante la siguiente gestión.
Transcurridos los años, el Gobierno del presidente Fernández ha consolidado la reputación del país en el escenario internacional y por eso ahora resurge un gran optimismo para que el país retome su legítima aspiración al citado puesto, actualmente en manos de Panamá.
El presidente Fernández y el canciller Carlos Morales Troncoso han establecido una especie de one-two para alcanzar importantes logros en materia de política exterior.
El Mandatario tiene en agenda viajes a Rusia y Ecuador, donde se propone cumplir visitas oficiales en atención a invitaciones de sus respectivos gobernantes.
Ese manejo ha permitido al Gobierno dominicano agenciarse una solidaridad internacional sin precedentes y fíjense como primero el canciller Morales Troncoso realiza visitas oficiales a determinados países y luego las mismas son reciprocadas al más alto nivel.
La consolidación de esos resultados se logra en cada uno de los contactos directos que el Jefe del Estado realiza a través de sus viajes al extranjero.