Domingo, 21 de julio, 2019 | 12:28 am

Dominicana mantuvo encerrado a su esposo suizo durante dos años para cobrar pensión

Urs Hinterberguer, de 57 años, denunció que su esposa, la dominicana Kenia Navarro Rodríguez y su hijo Yovanny Martínez Rodríguez, lo mantenía encerrado en un pequeño cuarto y que solo le daban de comer para mantenerlo con vida y así seguir cobrando el dinero de la pensión que le enviaban desde Suiza.
Urs Hinterberguer, de 57 años, denunció que su esposa, la dominicana Kenia Navarro Rodríguez y su hijo Yovanny Martínez Rodríguez, lo mantenía encerrado en un pequeño cuarto y que solo le daban de comer para mantenerlo con vida y así seguir cobrando el dinero de la pensión que le enviaban desde Suiza.


SANTO DOMINGO.-Las autoridades rescataron ayer a un ciudadano suizo que desde hacía dos años era mantenido en cautiverio en Dajabón por su esposa dominicana y hijo de esta.

Urs Hinterberguer, de 57 años, dijo que su esposa, Kenia Navarro Rodríguez, y su hijo Yovanny Martínez Rodríguez, lo mantenían encerrado en un pequeño cuarto con poca ventilación en una vivienda en la comunidad de Cañongo, Dajabón.

El extranjero acusó a su pareja y a su hijo de haberle quitado todo y dijo que también le fracturaron una pierna, por lo que fue llevado a un hospital y luego trasladado al traumatológico Ney Arias Lora, en Santo Domingo.

“El dinero que me enviaba mi familia, ellos lo utilizaban para comprar vehículos, lujos, animales y tierras, y me daban comida sólo para mantenerme con vida, y me decían que no me mataban porque valía más vivo que muerto”, declaró el hombre tras ser liberado por la Policía, un representante del Ministerio Público y un personal de la embajada de Suiza en el país.

Explicó que su pareja, en complicidad con su hijo, lo mantuvo encerrado durante meses en un cuarto sin ventana, prácticamente secuestrado, porque la mujer recibía el dinero de éste sin darle nada más que alimentos.

Dijo que el hijo de su esposa, en una ocasión también le infirió una puñalada en el vientre, y en otra lo golpeó de manera tan salvaje que le fracturó un fémur.

De acuerdo con su versión, la señora le escondió el pasaporte, el celular y una agenda telefónica para que no se pudiera comunicar con sus familiares en Suiza, además de lograr a base de engaños gastar todo el dinero de la pensión que recibe desde su Suiza.