Santo Domingo. La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), en coordinación con miembros del Ministerio Público, interceptó 100 cigarrillos electrónicos (vapers) que contenían un líquido presumiblemente de marihuana, durante una operación de interdicción realizada en el puerto de Haina Oriental.
La incautación se produjo como parte de las acciones de las autoridades para detectar nuevas modalidades utilizadas para el tráfico de sustancias controladas hacia República Dominicana.
La detección se produjo mediante la aplicación de perfiles de riesgo en el área de consolidación de carga del Muelle de Haina Oriental, donde agentes de la DNCD inspeccionaron un contenedor procedente de Brooklyn, Nueva York.
El contenedor transportaba tanques con cajas que contenían alimentos y ropa. Durante la inspección, las autoridades detectaron una caja de cartón que había sido declarada como un envío de ropa usada y comida enlatada.
Por instrucciones del fiscal actuante, los agentes procedieron a abrir el paquete y encontraron un doble fondo en cuyo interior estaban ocultos 100 vapers de distintas marcas comerciales, además de múltiples rollos de papel.
Cargamento tenía como destino La Vega
De acuerdo con las informaciones obtenidas durante la investigación, el paquete fue enviado por una mujer residente en un edificio de apartamentos de Brooklyn, Nueva York, y tenía como destinatario a un hombre con supuesta residencia en Piedra Blanca, municipio de Jarabacoa, provincia La Vega.
Las autoridades investigan las circunstancias del envío y la posible vinculación de los involucrados con esta modalidad de tráfico de sustancias controladas.
El decomiso evidencia, según la DNCD, la diversificación de los métodos utilizados por redes criminales para intentar introducir sustancias controladas ocultas en productos de vapeo.
La institución informó que mantiene una vigilancia permanente sobre los envíos de carga consolidada que ingresan al país, con el objetivo de detectar e impedir operaciones vinculadas al tráfico de drogas.
Los 100 dispositivos electrónicos fueron sellados en fundas de seguridad y trasladados al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), donde serán sometidos a los análisis correspondientes para determinar la composición del líquido que contienen.