Dime cómo mandas…

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José Báez Guerrero

Hay una manera sencilla para determinar cual de los dos principales aspirantes a la presidencia de la república posee mejores aptitudes de liderazgo e integridad imprescindibles para ser un jefe del Estado cabal y eficaz: preguntar a sus empleados qué clase de jefe o patrón es.

Difícilmente quien no ha sabido ser líder dentro de las propias organizaciones que dirige, podrá extrapolar sus destrezas para dirigir un gobierno. Quien conduce o guía cualquier colectividad siempre demuestra al hacerlo cuáles son sus principales atributos humanos y capacidades profesionales.

A algunos jefes, que heredan un negocio familiar, sus subalternos los obedecen, pero quizás no los admiran. A otros, les falta o les sobra calidez o empatía. Ser jefe no es ser líder, pues para motivar hay que merecer respeto y admiración.

Nadie conoce mejor o puede comparar con información adecuada a cada líder o aspirante como sus subalternos o empleados. Hay características personales que ninguna campaña puede falsificar. ¿Se atreverían Gonzalo y Luis a permitir sondeos serios e independientes en sus respectivos negocios?

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