“Día por día”

A menos que se quiera incluir a la vieja Belén y el día de la Altagracia, hoy termina la época de celebración navideña y de fin de año que deja a muchos resacados física y moralmente. Bebiembre quedó atrás, mes que como decía mi recordado amigo don Cuchito Álvarez Dugan, es el más peligroso para los bebedores de alcohol, pues “ejercen” demasiados amateurs…

El saldo, aun variable en número, siempre es sangriento y doloroso para las familias de las víctimas de accidentes, desgracias en playas o ríos, intoxicaciones o tiroteos.

El color rojo asociado a estas fiestas a veces parece apropiado por cuán sangrientos son esos días.

Y aunque nadie aprende en cabeza ajena, mirar los frutos de festejar sin temperancia, gastar sin sentido ahorrativo, gozar a expensar del sufrimiento de seres queridos, debería servir para una profunda reflexión acerca del impacto de nuestra decisiones. Quiera Dios que muchos busquen recuperar su sano juicio…

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El Día

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