Santo Domingo.- Este lunes 7 de septiembre se celebra el Día Mundial del Salami, un embutido que trascendió sus orígenes para convertirse en el rey indiscutible de la gastronomía popular en la República Dominicana.
Ya sea frito para acompañar un tradicional mangú en el desayuno o guisado para una cena rápida, este versátil alimento es una pieza esencial que nunca falta en las mesas y en el presupuesto de las familias dominicanas.
El mercado nacional cuenta con múltiples variedades y marcas locales que han sabido adaptar la receta original, dando vida a platos tan icónicos del pueblo como el locrio, los guineítos verdes o los famosos tostones con salami.
De Italia a RD
Aunque sus raíces históricas provienen de Italia con variaciones desde dulces hasta picantes, la República Dominicana ha creado su propia y exitosa identidad en torno a este embutido curado a base de carne de cerdo molida y sazonada.

Su riguroso proceso de elaboración garantiza una larga conservación sin necesidad de cocción previa, pero en la cultura culinaria criolla es casi una religión pasarlo por la sartén o el caldero antes de disfrutarlo.
Hoy, en medio de su celebración mundial, el salami reafirma su posición como un producto noble que une tradición, sabor inconfundible y accesibilidad en cada rincón del país.
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