DGII contra digitales de salud
Se trabaja para esa institución voraz. Cuando en las cuentas hay 100 mil, la DGII te pide 300 mil. No hay forma. Es un saqueo constante ý atentado contra los microemprendimientos y la libertad de prensa vía los impuestos.
La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) también se han empeñado, en su voracidad tributaria, contra los más de 20 medios digitales de salud que han surgido en República Dominicana, a partir de que el portal www.resumendesalud.net abrió ese bicho, en el año 2011.
Con un paradigma desigual y desproporcionado en desfavorable para esos medios, le cobran hasta la basura, envuelto con el nombre de residuos sólidos.
Pagan 18 por ciento de ITEBIS, compromiso que casi nunca pueden honrar a tiempo porque subsisten con poca publicidad y negocios, tomando ese tributo como préstamo para pagar cuentas.
Como barbaridad, la mora se paga a precio de usura: 10 por ciento mensual, cuando hasta los pulpos prestamistas tiene intereses abismalmente inferiores de hasta 3 por ciento.
Cada transferencia paga un impuesto de 0.15 por ciento. Si hay que dividir con socios, también hay gravámenes. Se paga 7 por ciento por cada empleado para las inexplicables AFP. No da para el ahorro, a todo lo cual tendrías que pagar un 10 por ciento sobre ganancias generadas. El impuesto al residuo sólido nadie lo entiende.
Se paga el 1 por ciento para INFOTEP, el impuesto anual de 27 por ciento sobre la renta paga a la inoperable TSS; también la infección e inexplicable del anticipo. Y el Estado, cada vez que se rasca la barriga, se inventa tributos que no están en ninguna legislación.
Adjunto a esa voracidad, está la realidad el mercado: los pocos clientes pagan, a lo sumo, con tres meses de retraso, por lo cual hay que financiarles el retraso con el pago mensual del ITEBIS.
Y hay algunos que acumulan deudas de hasta un año donde el único camino es prescindir los contratos para no seguir erosionando el flujo de caja necesario para mantener el proyecto y pagar las altas cuentas necesarias para vivir en un país donde la canasta familiar supera tres veces más el salario mínimo básico.
Si el negocio es con el gobierno, es el acabose. Y lo expongo en matemáticas simple: te dan una colocación publicitaria de 50 mil mensuales por tres meses, pero te piden certificación cero deudas impositivas.
Vamos, decides pagar los 100 mil que siempre tienes de retraso al pulpo DGII. Lo pagas. El gobierno te paga cuando le venga en gana y en tres meses debes pagar sus ITEBIS, pero cuándo deciden pagar viene lo grande: de nuevo la certificación cero impuestos. Cuando vienes a cobrar, has pagado más de 300 mil y sólo cobras 150. Me encanta este país.
Es un mercado totalmente desigual el de los emprendedores de medios digitales especializados en salud, un pie al borde del abismo. Así no, así no.