Santo Domingo.-Aníbal Ramírez, el hombre al que acompañaba el general retirado de la Policía Ricardo Rodríguez Taveras, envuelto en un incidente a tiros, había contraído días antes una deuda de 32 millones de pesos con Eliezer Salvador por una jugada de casino. Salvador, supuesto propietario de la banca Presidente Sport, fue herido de bala por el oficial.
De acuerdo a informaciones, Ramírez trataba de negociar la deuda ofreciéndole algunos millones de pesos, a lo que se opuso el acreedor, y en esa circunstancia fue que intervino el general retirado, que quiso intimidar a Salvador para que aceptara la propuesta.
El empresario fue herido fuera del restaurante Tony Romas en medio de una discusión. Ramírez, quien se dijo es un asiduo jugador, habría tomado prestado RD$28 millones y se comprometió a pagar 32 millones.