Martes, 15 de octubre, 2019 | 12:24 am

Detección precoz es vital para supervivencia cáncer

Enfermedad. El de mama representa el 16% de todos los demás. Etapas iniciales. Mejora el pronóstico de sobrevida.

07/10/2019 ELDIA_LUNES_071019_ Sociales24


El cáncer de mama es una enfermedad potencialmente curable que afecta principalmente a las mujeres. La Organización Mundial de la Salud establece que “la detección precoz, a fin de mejorar el pronóstico y la supervivencia de los casos de cáncer de mama, sigue siendo la piedra angular de la lucha contra este cáncer”.

María Ysabel González Curi, radióloga de los Centros de Diagnóstico y Medicina Avanzada y de Conferencias Médicas y Telemedicina (Cedimat), asegura que el cáncer de mama es uno de los más frecuentes en las mujeres. Su incidencia está aumentando en el mundo.

Detalla que la tasa de supervivencia varía mucho en todo el mundo, pudiendo explicarse las bajas tasas en los países poco desarrollados, principalmente, a la falta de programas de detección precoz, que hace que un alto porcentaje de mujeres acudan al médico con la enfermedad en estado muy avanzado, pero también a la falta de servicios adecuados de diagnóstico y tratamiento.

“Las mejoras en el diagnóstico precoz y en los tratamientos han permitido que la supervivencia global aumente en los países desarrollados”, asegura González.

Explica que la edad de máxima incidencia está por encima de los 50 años, pero un pequeño porcentaje (alrededor del 6%) se diagnostica en mujeres menores de 35 años.

La especialista también explica que son aquellas personas que debido a sus antecedentes personales y familiares, presentan un aumento en la probabilidad de padecer esta enfermedad.

Alguno de los factores de riesgo más importantes son: haber sido diagnosticada previamente con cáncer de mama, de ovario, hiperplasia atípica y carcinoma ‘in situ’ (que no se ha extendido).

Herencia genética

Asimismo, haber tenido dos o más familiares de primera línea con diagnóstico de cáncer de mama con menos de 50 años.

Padecer una mutación genómica BRCA1, BRCA2, familiar con cáncer de mama diagnosticado antes de los 35 años o que presente cáncer de ovario antes de los 49 años o familiar varón con cáncer de mama.

La doctora especifica que el diagnóstico del cáncer de mama se establece luego de la “triple evaluación” que incluye examen físico, imágenes y biopsia.

“Existen muchas herramientas para la detección precoz de este cáncer, entre las que se encuentran la mamografía, tomosíntesis, sonografía y resonancia magnética”, dijo.

La especialista afirma que la mamografía continúa siendo el método de imagen más utilizado en el estudio de patologías de las mamas y es el método de elección para el cribado en pacientes mayores de 40 años que no presentan síntomas.

Es el único método que ha demostrado disminuir consistentemente la mortalidad relacionada al cáncer de mama, ya que puede detectar la enfermedad de uno a cuatro años antes de que este se manifieste clínicamente.

Tomosíntesis

A partir de 2011, la FDA aprobó este método de cribado. La tomosíntesis, también, conocida como mamografía 3D, es una innovadora tecnología, que sirve como fusión de la mamografía digital 2D con la tomografía, siendo su objetivo mejorar el nivel de detalle y mantener la sensibilidad de la mamografía para evaluar los resultados.

Esto se traduce en una mayor sensibilidad diagnóstica.

La indicación principal de la sonografía de mama, es como complemento, luego de un hallazgo en mamografía. Se utiliza para distinguir entre lesiones quísticas y sólidas, así como determinar características de benignidad o malignidad.

El abordaje de biopsia lesiones

La sonografía de mama es una de las principales herramientas utilizadas como guía para el abordaje de biopsia de lesiones sospechosas.

La sonografía de mamas es la primera línea en pacientes sintomáticas menores de 30-35 años y en embarazadas y lactantes, que pueden ser afectadas por esta enfermedad, debido a que sus glándulas mamarias sufren importantes cambios en respuesta al estímulo hormonal.

Mientras que la resonancia magnética de mamas (IRM) constituye una herramienta valiosa en el estudio de patologías mamarias.

Tiene indicaciones muy específicas, sin embargo, no debe ser utilizada como reemplazo de la mamografía para el cribado en la población en general. Una IRM negativa no excluye la necesidad de biopsia de lesiones.