Desde mi escritorio

http://eldia.com.do/image/article/1/460×390/0/6F6AB3C7-8679-45F7-A51D-35DC3D95652A.jpeg

La búsqueda del equilibrio

Desde que el mundo es mundo, los seres humanos hemos trartado de equilibrar nuestras vidas. Buscamos afanosamente de encontrar ese punto ideal de felicidad, ese que nos permita sentir tranquilidad, alegría y conformidad con lo que somos y hacemos, pero de una manera permanente.

Esta labor titánica ha causado a muchas desilusiones y depresiones, pues no se han dado cuenta que el equilibrio no es un fin ni un estado único, es un hecho, que en unas ocasiones se logra y en otras no, pues este es uno de los tantos motores que impulsan la vida y que nos empuja a buscar lo mejor para nosotros y los demás.

A mi entender, si lográramos una vida en permanente equilibrio, el mismo universo estaría en desbalance. Es esta búsqueda lo que da sentido a la vida, es como decir que somos personas completas siendo jóvenes… con todo un mundo por delante.

El verdadero sentido de la existencia es esa lucha constante, esa inconformidad puramente humana que nos impulsa siempre a ser mejores o buscar mejores cosas para nosotros.

No descansemos de buscar nuestro equilibrio, pero no nos amarguemos si no sentimos que lo encontramos. Cada una de las situaciones que vivimos, cada una de las personas que conocemos y cada sentimiento que sentimos en ese proceso forma parte de nuestra esencia, siendo esto parte del plan que Dios tiene para ayudarnos a crecer. Todas y cada una de las vivencias que recolectamos en el pasado y las que faltan por vivir son parte esencial de nuestro equilibrio.