Desde mi escritorio
Verdaderos propósitos
En estos últimos días del año tengamos pensamientos positivos y olvidémonos de las ideas negativas o pesimistas. Si seguimos este consejo seguro que nos acostumbraremos a ello y las cosas buenas terminarán acompañándonos por el resto de 2009 y todo el año 2010.
Sin importar los malos augurios, pongamos de nuestra parte para enfrentar el mal tiempo y aceptar las cosas que no podemos cambiar, al mismo tiempo que transformemos lo que sí tenemos la oportunidad.
Recordemos sonreír mucho más en este nuevo año que se aproxima. Es bueno para la salud y el espíritu, pero también decídase a cambiar sus malos hábitos: si come en exceso, coma menos; si come mucha comida chatarra, combínela con frutas y verduras.
Todo nuevo año nos llega con muchos ánimos para cambiar o mejorar nuestras conductas, no permitamos que el desaliento nos venza y trabajemos por cumplir nuestras metas, unas se harán realidad, otras no, lo que importa es ser realista al escribir nuestra lista.
Lo más recomendable es elegir metas que podamos cumplir y hacer una lista corta y específica. Esto nos ayudará a concentrarnos en lo que realmente queremos lograr. Después de este primer paso, solo nos queda poner manos a la obra. Habrá obstáculos en el camino, eso es un hecho, lo que importa es no darnos por vencidos y, si nos caemos, volver a levantarnos. Un asunto de disposición personal.
Recuerde que la mejor meta, la base de todo cambio, consiste en un viaje interior para descubrirse a uno mismo, reencontrarse con la propia identidad y naturaleza más profunda.