SANTO DOMINGO.- En momentos en que dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM) comienzan a perfilarse diferencias políticas y aspiraciones de cara a la carrera presidencial de 2028, el vicepresidente ejecutivo de esa organización, Deligne Ascención, aseguró que el partido llegará a los próximos comicios sin fracturas y con sus principales sectores alineados.
“Concurriremos a los comicios del año 2028 bajo la más absoluta y monolítica unidad”, afirmó Ascención al referirse al desafío que tendrá el PRM de preservar la cohesión interna mientras se aproxima la competencia por las candidaturas.
La declaración se produce luego de que el partido optara por una plancha unitaria para escoger su nueva dirección, una fórmula que evitó una competencia por los principales puestos partidarios, pero que también dejó en pausa las aspiraciones de dirigentes que eventualmente buscarán disputar posiciones electivas.
El propio Ascención reconoció que tenía interés en competir por la presidencia del partido.
“A mí me habría gustado competir. Si hubiese habido un espacio abierto, yo habría competido por la presidencia del partido”, admitió durante una entrevista.
Sin embargo, explicó que decidió anteponer el interés de la organización a sus aspiraciones personales y respaldar el acuerdo alcanzado por la dirección del PRM.
“El éxito de una organización radica cuando se colocan los intereses personales o individuales por debajo del colectivo, del interés colectivo”, sostuvo.
La competencia está aplazada, no descartada
La unidad que exhibe actualmente el PRM no significa que las aspiraciones internas hayan desaparecido. El propio calendario partidario establece que la organización tendrá un proceso competitivo para escoger sus candidaturas con miras a las elecciones de 2028.
Ascención confirmó que las primarias están previstas para octubre de 2027 y que se realizarán con padrón cerrado, es decir, con la participación de los militantes del partido.
El dirigente explicó que la decisión de evitar una disputa interna por la dirección partidaria respondió a la necesidad de no desgastar al PRM antes de enfrentar los procesos electorales que se avecinan.
Según Ascención, los dirigentes decidieron postergar sus aspiraciones para concentrarse en el fortalecimiento de la organización y en el acompañamiento al Gobierno del presidente Luis Abinader.
Diferencias internas
La estrategia de unidad ocurre mientras dirigentes del propio PRM han comenzado a hablar públicamente sobre la necesidad de establecer reglas para encauzar la competencia interna que se producirá cuando llegue el momento de definir las candidaturas.
Gloria Reyes, quien ocupará la Secretaría Nacional de Organización, ha planteado precisamente la necesidad de contar con reglas claras ante la competencia por la candidatura presidencial de 2028.
La preocupación cobra relevancia porque, aunque la elección de la nueva dirección partidaria se produjo mediante consenso, la carrera por la candidatura presidencial será necesariamente competitiva.
Ascención, sin embargo, sostiene que el PRM tiene la madurez suficiente para procesar esas diferencias sin terminar dividido.
“No vamos a repetir la historia que hizo que nosotros surgieramos como organización política, ni dentro de la organización y mucho menos fuera de ella”, afirmó durante una entrevista en el programa radial "Esto No Tiene Nombre".
PRM también deberá recuperar terreno electoral
A la discusión sobre la unidad interna se suma el debate sobre el posicionamiento electoral del partido.
El dirigente Tony Peña Guaba ha advertido que el PRM no cuenta actualmente con los votos suficientes para garantizar una victoria en primera vuelta en 2028.
Ascención respondió que no es posible proyectar el resultado de las próximas elecciones a partir de las mediciones actuales y situó el posicionamiento del PRM entre 38 % y 42 %, dependiendo de la encuesta.
El dirigente argumentó que las candidaturas presidenciales suelen obtener una votación superior a la de los partidos que las postulan y puso como ejemplo el desempeño electoral de Luis Abinader en 2024.
Para Ascención, el desafío no es solamente conservar la unidad interna, sino también mantener al PRM conectado con la ciudadanía y ampliar su respaldo electoral.
El reto de la nueva dirección
Ascención, quien además continuará al frente de la Comisión Nacional de Elecciones Internas, tendrá un papel clave en la organización de los procesos que conducirán a las primarias de 2027.
El padrón depositado recientemente ante la Junta Central Electoral cuenta, según explicó, con 1,551,746 militantes, cifra que podría superar los dos millones cuando el registro vuelva a abrirse.
Así, la nueva dirección del PRM inicia su gestión con una aparente tregua entre sus principales sectores, pero con una competencia presidencial que se aproxima inevitablemente.
La promesa de Deligne es contundente: unidad absoluta y monolítica en 2028. El desafío será demostrar que esa unidad puede mantenerse cuando las aspiraciones individuales pasen de ser expectativas a convertirse en una competencia real por el poder.