Santo Domingo.- El dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Tony Peña Guaba, reconoció que actualmente esa organización política no cuenta con los votos suficientes para ganar las elecciones presidenciales de 2028 en primera vuelta, al situar su respaldo electoral entre un 36 % y 38 %.
“Hoy en día, nuestro partido no tiene los votos para ganar la primera vuelta electoral. Nosotros estamos hoy en día en un partido de 36, 37, 38 %. Y con eso no se gana. Se gana con 50 % más un voto”, afirmó Peña Guaba.
El dirigente oficialista sostuvo que, aunque todavía falta tiempo para las elecciones de 2028, el PRM debe comenzar desde ahora a trabajar para aumentar su respaldo electoral y construir las condiciones que le permitan alcanzar una tercera victoria consecutiva.
Peña Guaba recordó que el PRM ganó las elecciones presidenciales de 2020 y 2024, pero advirtió que esos triunfos no garantizan una nueva victoria dentro de dos años.
“Las victorias se construyen y las derrotas también se construyen”, expresó, al señalar que el partido debe prepararse desde ahora para el próximo proceso electoral.
A su juicio, los dirigentes y precandidatos presidenciales del PRM tienen dos tareas fundamentales: respaldar una buena gestión del Gobierno del presidente Luis Abinader y preservar la unidad interna de la organización.
“Si no hay un buen gobierno, si no hay unidad, no hay posibilidad electoral”, advirtió Peña Guaba durante una entrevista en el programa El Despertador.
De igual forma, el dirigente consideró que la percepción que tenga la población sobre la gestión gubernamental será determinante para las aspiraciones del partido oficialista.
En ese sentido, hizo un llamado a los precandidatos presidenciales del PRM a evitar confrontaciones internas que puedan afectar al Gobierno y al propio partido.
“Lo menos que podemos hacer los precandidatos es crearle una bulla, crearle un problema al presidente, que lo que necesita es paz para poder seguir gobernando bien”, manifestó.
Peña Guaba también planteó la necesidad de “construir puentes” dentro y fuera del PRM, especialmente con dirigentes y militantes que actualmente puedan sentirse disgustados o alejados de la organización.
“Tenemos que jugar con inteligencia, atraer a muchos compañeros que quizás están disgustados al seno del PRM”, sostuvo, al considerar que ampliar la base de apoyo será indispensable para que el partido pueda aspirar a ganar en primera vuelta o competir con posibilidades en una eventual segunda ronda.
El dirigente también se refirió al reciente proceso de reestructuración de la organización y explicó que, aunque hubiese preferido una convención, finalmente se optó por acuerdos internos debido al poco tiempo disponible.
“Hubiéramos querido una convención, pero lamentablemente eso se hizo muy tarde y había que trabajar, resolver el problema y entre todos llegamos a acuerdos para poder permitir la gobernabilidad dentro del partido”, explicó.
Peña Guaba aclaró que el proceso no constituyó una renovación mediante votación de la militancia, ya que para ello habría sido necesaria una convención.
“Aquí no hubo convenciones que la gente votó. Aquí hubo acuerdos”, puntualizó.
Sobre la nueva estructura partidaria, negó que se tratara de un simple reparto de cuotas de poder y señaló que los principales acuerdos estuvieron vinculados a los sectores encabezados por el presidente Luis Abinader y el expresidente Hipólito Mejía, con la participación de otros dirigentes y aspirantes.
Al ser cuestionado sobre el espacio alcanzado por dirigentes vinculados a David Collado y la elección de Gloria Reyes como secretaria de Organización, Peña Guaba reconoció que, desde su perspectiva, lo ideal habría sido contar con dirigentes más institucionales dentro de la estructura partidaria.
No obstante, defendió los acuerdos alcanzados bajo el argumento de que permitieron mantener la unidad interna y evitar una confrontación dentro del PRM.
El dirigente recordó además que la estructura partidaria no será la que tendrá la última palabra sobre la candidatura presidencial, debido a que el proceso de selección del candidato del PRM se realizará mediante primarias cerradas administradas por la Junta Central Electoral (JCE).
Peña Guaba sostuvo que después de definir la candidatura presidencial, el partido tendrá que concentrarse en escoger y ganar sus candidaturas congresuales y municipales, en un proceso electoral que calificó de complejo.
Otro de los aspectos que reconoció fue la debilidad comunicacional del PRM para promover los resultados de la administración de Abinader.
“No hemos tenido quizás el mejor desempeño comunicacional”, admitió.
Consideró que el Gobierno y los dirigentes del partido deben comunicar de manera permanente sus acciones y obras, debido a que muchas veces una medida o una obra recibe atención durante un día y posteriormente deja de ser promovida.
Peña Guaba puso como ejemplo las obras de infraestructura ejecutadas por el Gobierno y afirmó que la población comenzó a conocer con mayor amplitud la dimensión de la gestión a partir de la rendición de cuentas del presidente Luis Abinader.
Según dijo, el Gobierno ha ejecutado más de 2,300 obras y proyecta concluir con más de 3,000, además de destacar proyectos viales y otras iniciativas.
Para Peña Guaba, sin embargo, esos resultados deben ir acompañados de una estrategia política que permita al PRM recuperar apoyo, fortalecer su unidad y ampliar su base electoral.
El reconocimiento de que el partido se encuentra actualmente entre 36 % y 38 % coloca precisamente ese desafío en el centro de la estrategia oficialista hacia 2028: aumentar su respaldo electoral antes de llegar a las elecciones y conseguir los votos necesarios para superar el 50 % en primera vuelta.